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Opinión | sábado 7 de noviembre 2009 Cartas al directorFamilia y nación
“Me afecta cualquier amenaza contra el hombre, contra la familia y la nación. Amenazas que tienen siempre su origen en nuestra debilidad humana, en la forma superficial de considerar la vida”.
Juan PabloII (1920-2005), papa de la Iglesia católica
Carta a Daniel Ortega
Por este medio me dirijo al presidente, Daniel Ortega Saavedra, como nicaragüense preocupado por el presente y futuro de la Patria, con el objetivo de manifestarle mi preocupación por la democracia y prosperidad de la nación, la cual estoy seguro es compartida por miles de compatriotas. Esta carta es el resultado de la reflexión personal sobre lo que ha estado ocurriendo en el país desde que Ortega Saavedra inició su período presidencial y que en el último año se han acentuado. No soy un oligarca, vengo de una familia humilde, trabajadora y honrada, mi padre es conductor y mi madre ama de casa. Tampoco soy agente de la CIA, o vendepatria, soy un nicaragüense que ama su país y que se ha atrevido a escribirle lo que sus ministros o consejeros no se atreven a hacer por miedo a perder su trabajo, o porque son serviles.
Ortega debe ser el primer ciudadano en respetar y obedecer nuestra Constitución, pues haciendo esto la paz y la justicia en la nación están garantizadas. Él no puede cambiar los artículos de la Constitución, que juró respetar, de forma ilegal o sin consultarle a la nación a través de un referendo. Cuando Ortega estaba en la oposición aprobó la no reelección presidencial continua y ahora que está en la Presidencia la quiere quitar por su ambición personal.
Cuando Ortega deje la Presidencia, ¿va a pedir que se quite la opción a la reelección otra vez? Como Presidente de todos los nicaragüenses, debería velar por la seguridad y los derechos de todos nosotros sin distingo de color, religión o afiliación política. Me parece que cuando él se refiere a lo que el “pueblo” quiere, se refiere únicamente a su electorado, al 36 por ciento que votó por él en el 2006.
Si en verdad Ortega quiere representar al pueblo nicaragüense debiera ganarse la confianza y apoyo del resto de los nicaragüenses que no votamos por él, porque sembrando el terror, el odio, y haciendo uso de piedras, garrotes y golpes no está protegiendo al pueblo, tampoco se está ganando nuestra confianza y apoyo. El presidente Ortega no debe imponernos un modelo político y económico que la mayoría de los nicaragüenses rechazamos. José R. Vallejos Membreño
Violencia contra mujeres
La violencia de género es práctica común en todos los países donde existen regímenes totalitarios en proceso de consolidación. El escarnecimiento de las mujeres nicaragüenses comenzó durante el período 1979-1990, ya que la DGSE y el Sistema Penitenciario Sandinista utilizaron personal femenino para realizar ejecuciones extrajudiciales y sistemas de interrogatorios con torturas contra hombres y mujeres.
Muchas de esas personas forman parte ahora de la llamada Policía Nacional, la que en realidad es más bien del FSLN que un cuerpo del Estado. Las mujeres golpeadas por las turbas sandino-fascistas y la periodista agredida por efectivos de la Policía quedarán en la mayor impunidad. Los cuadros de mando de la Policía son sandinistas y responden al secretario general del FSLN. Roberto Escobedo Caicedo
Los Simpson
Posiblemente la búsqueda de la felicidad sea el objetivo principal de muchas personas. Buscan nuevos placeres, emociones más fuertes y tratar de evitar como sea cualquier dolor o incomodidad. Pero por este camino la felicidad no acaba de llegar. Ante los inevitables problemas que surgen dentro del matrimonio, la ideología dominante nos presenta la ruptura familiar como la única solución y como una conquista de libertad.
Desde hace años, la gran industria de entretenimiento de Hollywood nos ha inculcado de forma sistemática las bondades del divorcio a través de sus películas. Porque no sólo se separaban los protagonistas del filme, sino que los actores también se divorciaban en la vida real, publicándose en los medios de comunicación y especialmente en las revistas del corazón.
Pero no todo el mundo se ha contagiado de este virus. Un ejemplo lo tenemos en la familia Simpson, que aparte de los comentarios negativos que ha recibido, tiene un factor muy positivo: esta familia resiste a todas las dificultades imaginables y se mantiene unida y consolidada. Está formada por tres niños: un bebé, una niña desagradable y encantadora a la vez, y un chico que provoca innumerables conflictos. El padre, Homero, es vago, perezoso y borrachín, mientras que la madre, Marge, está llena de sentido común, sentido religioso y cariño sincero. Durante más de 400 capítulos esta serie de dibujos animados ha demostrado que la familia es la mejor inversión a largo plazo en un mundo tramposo y a la deriva.
Se cuenta que Chesterton, siendo niño escuchó que en Estado Unidos se podían separar los esposos por incompatibilidad de caracteres. Si esto fuera así, ya se habrían divorciado todos, porque por la diferencia de los sexos, el hombre y la mujer tienen evidentes diferencias corporales y psicológicas que los hacen diferentes y a la vez complementarios.
Pero por encima de las diferencias, los esposos han de amarse, respetarse, guardarse fidelidad y ayudarse mutuamente. Cuando el divorcio se introduce en la sociedad, desaparece la felicidad y seguridad de los esposos.
José Pedro Sánchez
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