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Revista | sábado 7 de noviembre 2009 Aplaudido y criticado
FAMILIA MEJÍA GODOY LA PRENSA/Guillermo Flores Un par de gramófonos dorados confirman que Luis Enrique Mejía continúa siendo el Príncipe de la Salsa. Dos Grammy son también la mejor manera de marcar un regreso, después de casi una década de ausencia.
El disco Ciclos y el tema Yo no sé mañana, le valieron la victoria en las categorías Mejor Canción Tropical y Mejor Álbum de Salsa.
Los hermanos Mejía Godoy celebraron el triunfo de su sobrino y del primer nicaragüense en recibir estos galardones. Un orgullo no sólo para su familia, sino para un país que se ha acostumbrado a recibir únicamente malas noticias.
“Creo que lo más importante para mí es que con este triunfo de mi querido sobrino, se confirma que en este país somos los músicos y los deportistas los que le estamos levantando la autoestima a la patria; mientras los políticos le ensucian el rostro cada día”, expresó Carlos Mejía Godoy.
Para don Luis Enrique la emoción fue muy grande, tomando en cuenta la competencia que tenía.
“Fue una sorpresa que le hayan dado dos Grammy; yo pensaba que por lo menos iba a ganar uno, eso era un hecho; pero fue una cosa muy emocionante”, destacó.
”NO DIJO NICARAGUA”
Al triunfo de Mejía se han unido muchos nicaragüenses que a través del sitio web de LA PRENSA han hecho saber el orgullo que sienten por el hecho de que un nica se haya hecho merecedor de un premio internacional.
Pero no sólo flores llueven sobre la cabeza del Príncipe. Algunos comentarios critican el hecho que Luis Enrique no haya mencionado a Nicaragua en su discurso de agradecimiento.
“En lo personal pienso que Luis Enrique debió haber mencionado a Nicaragua, ya que es una manera de decirle al mundo que en este paisito también hay gente ganadora (...) Nos ha decepcionado al no mencionarnos, que es como negar a su propia familia”, escribió Sandra, una visitante del sitio web.
Hay algunos que se han atrevido a asegurar que Luis Enrique se afrenta de sus raíces y que incluso se avergüenza de decir que es nicaragüense.
LUIS ENRIQUE MEJÍA LA PRENSA/AFP/ROBYN BECK |