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Departamentos | martes 9 de febrero 2010 Muertes crueles enlutan dos hogares
Ayer eran velados los restos del joven José Alfredo Dávila Ojeda, muerto en una reyerta con su padrastro, Josué Luis Quezada Rosales, en el barrio Waspam Sur. Dos muertes de manera cruel llenaron de tristeza a dos familias en distintos barrios de Managua el pasado domingo. La primera de ellas fue la del joven José Alfredo Dávila Ojeda, de 27 años, quien recibió una estocada en el pecho de manos de su padrastro, Josué Luis Quezada Rosales, de 49, en el barrio Waspam Sur.
La discusión entre ambos dio inicio cuando la televisión perdió señal en el cuarto del ahora occiso, quien se dirigió adonde su padrastro, quien vive en la misma casa, para decirle que le pusiera la transmisión.
El autor del crimen le respondió que ya no tendría derecho a ver más televisión por cable y el pleito fue subiendo de tono.
Josué Luis persiguió al ahora occiso hasta el cuarto y comenzaron a pelear a golpes. En determinado momento, éste con bayoneta en mano, logró darle una puñalada mortal a José Alfredo, quien pereció, dejando en la orfandad a un pequeño de 6 años.
Ana Belén Martínez, de 22 años y esposa de la víctima, dijo que al momento de la discusión ella intentó defender a su marido, pero todo fue infructuoso.
“Mi esposo tenía cuatro días de estar trabajando en la Zona Franca y en la tarde que llegó lo que quería era ver televisión y descansar”, dijo la ahora viuda.
Al ver la esposa el cuerpo ensangrentado del ahora occiso, tomó un taxi y lo llevó hasta el Hospital Alemán Nicaragüense, donde falleció quince minutos después de ocurrido el enfrentamiento familiar.
Según las investigaciones policiales, el autor del parricidio estaba en estado de ebriedad al momento de los hechos porque había pasado ingiriendo licor.
Los resultados del Instituto de Medicina Legal (IML) revelaron que la puñalada perforó el corazón y el pulmón derecho a la víctima, lo que le provocó una hemorragia interna.
Josué Luis Quezada Rosales pasará a la orden del Ministerio Público por el delito de parricidio, mientras tanto guarda prisión en la Estación Seis de Policía.
OTRA MUERTE
La noche del mismo domingo en el barrio Rubén Darío perdió la vida, al recibir un perdigonazo de escopeta en la espalda, Jens Antonio Sánchez Betanco, de 20 años, cuando un grupo de seis sujetos le dio persecución después que éste terminó de ayudar a las personas que sofocaban un incendio ocurrido a unas cuantas cuadras de su vivienda.
Para la Policía del Distrito Cuatro, los principales sospechosos son Ricardo alias “La Vaquita”, de 24 años, quien presuntamente realizó el disparo; Jimmy Pavón, de 20, “El Burrito”; Richard, de 17 años y “El Afeminado Cesarín”, señalados de realizar atracos. La mayoría de esos sujetos son miembros de la pandilla “Los Chupacabras”. “La Vaquita” estuvo detenido el año pasado en la cárcel Modelo.
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