Ámbitos | 03:47 p.m.

Las trifulcas entre vendedores y policías son comunes en San José. LA PRENSA/ J. BRAVO
Por Josué Bravo
CORRESPONSAL/COSTA RICA
Cientos de vendedores ambulantes nicaragüenses y costarricenses que ofrecen artículos varios en las principales avenidas de la capital de Costa Rica, se mantienen en vilo luego que la Municipalidad de San José y la Fuerza Pública anunciaran operativos para eliminar esta actividad informal.
Aunque no brindó fecha del dispositivo, el director de la Fuerza Pública, Juan José Andrade, confirmó que junto a la Municipalidad la policía definió la estrategia a usar, a raíz de un fallo de la Sala Cuarta Constitucional que dio un plazo de dos meses para que quiten todas las ventas callejeras que obstruyen los bulevares de San José.
El recurso de amparo lo interpuso el trabajador de la Caja Costarricense de Seguro Social, Rafael Ángel Paniagua Sáenz, quien se quejó por la obstrucción del paso peatonal en las avenidas donde existe comercio ambulante e informal.
En San José hay unos 1,500 vendedores ambulantes que comercian en sitios como las avenidas Central y Cuatro, así como sus alrededores, según la municipalidad; gran parte de ellos nicaragüenses, quienes realizan esta actividad fuera de la regulación legal y en el intento de erradicarlas, ocurren enfrentamientos con la policía.
En promedio al año la Policía Municipal realiza más de diez mil decomisos de mercaderías al año. Este tipo de comercio informal es perseguido por autoridades municipales, con quienes los vendedores tienen que lidiar todos los días. Bolsos, carteras, juguetes, discos de música, películas; todo se encuentra sobre las principales avenidas.
Cuando llegan los oficiales los vendedores deben de desaparecer en cualquier momento. Primero recogen su mercadería entre plástico y luego emprenden su escape. “La gente piensa que nosotros somos delincuentes y a veces se nos trata como tal. La verdad, lo único que estamos haciendo es tratar de ganarnos la vida honestamente realizando
nuestras ventas.
LA PRENSA/J. BRAVO
Los mercados que la municipalidad creó son excluyentes y mal ubicados, sólo una pequeña parte de la población estaría expuesta a nuestra mercadería lo que haría que ganemos menos”, puntualizo Luis Pérez, vendedor ambulante.
Desde mensajes de texto, llamadas por celular, gritos y chiflidos, son las técnicas aplicadas por los vendedores ambulantes para dar aviso de la llegada de oficiales de la municipalidad.
En bulevares y con la agilidad de un ilusionista, rápidamente envuelven sus productos y se pierden entre el mar de gente que transita para evitar los decomisos. En una revuelta entre policías y vendedores, en el año 2009, un nicaragüense perdió su ojo derecho a causa de una bala de goma disparada por un policía, según testigos.
Los operativos para erradicarlas contarán con el apoyo del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Ministerio de Salud y la Dirección General de Migración y Extranjería, para detener a extranjeros en condición migratoria irregular.
La municipalidad de San José ha responsabilizado a nicaragüenses y colombianos por el incremento de estas ventas desordenadas.
“La migración desordenada de colombianos y de nicaragüenses, algunos de ellos peligrosos, ha causado que ya pasemos de un grupito de vendedores (ticos), a una cantidad importante de vendedores que están permeados por estos grupos mafiosos. Entonces se vuelve una situación insostenible”, ha manifestado el asesor municipal, Rafael Arias.
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