Selección llena de agallas y clase clasifica al Mundial
Edgard Rodríguez C. - Enviado Especial/Panamá edgard.rodriguez@laprensa.com.ni
Los triunfos son a veces una bendición, pero por lo general se tratan de una conquista... Ambos factores se mezclaron en el extraordinario esfuerzo de la Selección Nacional, que rubricó espectacularmente su boleto hacia el Mundial de Taiwan el próximo año, luego de su dramático éxito ante Canadá, un equipo que ha arrancado múltiples elogios en el Premundial.
El equipo que tropezó ante Venezuela y que pareció huérfano de clase la noche del martes, se sacudió cualquier complejo y elevó su nivel un día después, para capturar un éxito que no sólo nos ubica en el Mundial, sino que nos transporta aceleradamente a la zona de medallas en un momento en el cual el margen de expectativas ha subido incluso entre sus integrantes.
Pero aparte de clase, este fue un grupo de muchachos que exhibió una enorme cuota de agallas y que no se apagó pese que debió remar contra corriente en varios momentos del torneo, pese a ser colocado bajo escrutinio por instantes. Pero este mismo equipo impreciso al inicio ante Canadá, terminó convertido en un club bien articulado y listo para ofrecer todavía más.
De nuevo el pitcheo fue el fundamento, con un gran complemento en una defensa sin huecos. El bateo quedó en deuda, se trabó. Y quizá no fue sólo un asunto mecánico, sino también mental. Había mucha presión por clasificar al Mundial, pero se anotaron las carreras justas para ganar y a fin de cuentas nos encontramos con un equipo que supo responder.
Una vez cumplida la misión de asegurar el viaje a Taiwan, Nicaragua podría jugar más relajada y eso debe permitir que el conjunto truene en la verdadera medida de sus posibilidades. El atrapar una medalla, que puede ser hasta de oro, se ha vuelto una consigna en el equipo, que una vez más ha respondido a la misión que le fue colocada sobre sus hombros al salir.
Este equipo, a menudo vilipendiado por sus detractores y quizá elogiado en exceso por quienes le aprecian, nos ha satisfecho a todos por igual... Y aunque Taiwan ya es un hecho, nadie quiere volver a casa con las manos vacías (sin medallas) y sobre esa pretensión se trabajará desde hoy ante Dominicana, un conjunto que sin mucho ruido, hace lo justo para triunfar.
MISION CUMPLIDA
- Ciertamente el pitcheo volvió a ser el fundamento del club, pero también fue necesaria una buena cuota de agallas y coraje para poder triunfar.
- Una vez sacudida la presión de atrapar el boleto para el Mundial de Taiwan, el equipo debe jugar más relajado y su nivel de subir significativamente.
- El bateo quedó en deuda, sobre todo en lo que respecta la capacidad de producción, pero a fin de cuentas, anotó lo necesario para imponerse.
- Ahora a multiplicar esfuerzos para hacer posible el viaje a Taiwan, donde el nivel de exigencia obligará un serio proceso de adiestramiento. 
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