A reír con las payasadas y ocurrencias del circo
Hilda Rosa Maradiaga C. hildarosa.maradiaga@laprensa.com.ni
Hace unas semanas estaban en Costa Rica... Antes de ahí en otros países, ahora en Nicaragua... Le sigue Honduras y 100 países más. Así es la vida de los artistas y más la de los circenses que llevan alegría por todo el mundo a chicos y grandes
El circo Hermanos King estará en Nicaragua un par de semanas más. Su representante Guillermo Gil explicó que el show cuenta con números ecuestres, trapecios aéreos, contorsionismo, payasos, malabares y el globo de la muerte, entre otros.
Veinticinco artistas de diferentes nacionalidades y los animales (camellos, caballos, elefantes, tigres), se encargan de divertir al público. Su artista multifacético es José “Pepe” Gasca, trapecista, malabarista, acróbata y la estrella del Globo de la muerte.
Quince de sus 21 años han transcurrido en el espectáculo. “Lo que más me gusta es que el público ría, que disfrute lo que yo disfruto”, comenta.
Tuvo la oportunidad de llevar una carrera profesional y prefirió el circo. “La escuela de la vida que te da el circo es muy importante y te prepara mejor”, dijo.
Renato Fuentes, es otra personalidad bajo la carpa. Empezó a domar animales a los ocho años y 18 años después continúa apasionándose con esta difícil tarea.
“Al inicio tenía mucho miedo, pero me gustaba, me atraía la ferocidad de los animales, la inestabilidad de su carácter”, cuenta.
Aunque lleva años conviviendo con ellos, “cada día es un nuevo reto porque los animales son impredecibles”, indica.
Tiene muchas anécdotas buenas y malas que contar. Ha sido agredido por fieras salvajes, sin embargo, las prefiere.
Asegura que “las fieras hacen mejor su trabajo, su misma sicología los hace trabajar prácticamente solos, mientras que la capacidad de los animales mansos es muy lenta”.
El circo recorre el mundo llevando risas a todos los rincones que visita, donde el público sonríe, se alegra, aplaude y se emociona. Eso también llena de felicidad a cada uno de los artistas del circo.
Y después de una temporada. La carpa se levanta llevando dentro la magia del circo y dejando recuerdos inolvidables que perdurarán en los corazones de los niños y también de los adultos. 
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