Mi Punto de Vista
Votantes del más allá en fraude anunciado
FREDDY POTOY ROSALES freddy.potoy@laprensa.com.ni
Pensar que las elecciones municipales serán limpias, honestas, transparentes y sobre todo, democráticas, sólo está en las cartillas y en las mentes ilusas e ingenuas de quienes todavía le dan un voto de confianza a esta pandilla de bárbaros que dominan los partidos políticos de Nicaragua.
El FSLN, con Daniel Ortega a la cabeza y el PLC, con el Presidente de la República, Arnoldo Alemán, junto con su gigantesco aparato estatal, que incluye a jueces, magistrados, diputados y una gran cantidad de funcionarios y empleados públicos, están sentando las bases de un futuro fraude electoral en noviembre próximo para seguir lucrándose del poder.
La apatía, el proceso engorroso para ejercer el derecho al sufragio universal en las elecciones municipales, los errores encontrados en las esquelas que le dan a cada ciudadano, cambios de domicilios, esquelas repetidas a una misma persona e innumerables situaciones irregulares, son algunos de los elementos que alimentan un posible fraude electoral.
Lo que es peor aún. El Consejo Supremo Electoral (CSE) está entregando esquelas con los nombres de personas que ya fallecieron, de tal manera que esto significa que aparecen en el Padrón Electoral y en consecuencia si dicho error no es corregido, estas “personas” están “aptas para votar”.
Es increíble cómo los corruptos incurren en actos delincuenciales y hacen venir desde el más allá a los difuntos a que se verifiquen en el Padrón Electoral de su barrio, comunidad o zona.
En las zonas alejadas de la Región Autónoma del Atlántico Norte y Sur, en las riberas de los ríos, en el Triángulo Minero, en la Zona Central del país que tiene lugares de difícil acceso e inhóspitos y en muchas otras partes, el fraude será impresionante.
Pues para trasladarse de un lugar a otro en estos sitios, hay que hacerlo a pie, en bestia o en botes. La gente también tiene que trabajar y lo menos que se debe hacer es garantizarles que voten por el candidato de su preferencia y no por otro. Esto quién sabe si pasará.
Pensar en las múltiples variantes de fraude en que pueden incurrir los partidos poderosos (FSLN y PLC), es decepcionante, pero nos queda la alternativa de trabajar hasta más no poder en función de evitar ese fraude y echar de las instituciones del Estado a los corruptos que no son más que delincuentes de cuello blanco, corbata, zapatillas negras brillantes y con la cara seria de que “ellos no fueron”. 
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