Se rinde el Talibán
AFP
KABUL.- Kandahar, cuna histórica y último bastión de los Talibán, en el sur de Afganistán, capituló ayer, presionada por el diluvio de bombas norteamericanas y sus adversarios afganos, dos meses después de que comenzara la campaña militar de Estados Unidos.
El molá Mohammed Omar, jefe supremo de los Talibán y aliado del fundamentalista islámico Ossama Bin Laden, jefe de la red terrorista Al Qaeda, decidió entregar hoy el bastión Talibán a sus adversarios, firmando así el fin del régimen fundamentalista en Afganistán.
La rendición Talibán fue obtenida, bajo presión militar norteamericana, por el futuro líder del gobierno interino de Kabul, el jefe pashtún Hamid Karzai, al cabo de negociaciones de varios días, mientras sus tropas proseguían una ofensiva militar.
La noche de este jueves se desconocían los términos exactos de la rendición de Kandahar, que deberían comenzar a aplicarse el viernes.
En el centro de esa rendición figura el futuro del molá Omar y el de miles de combatientes islámicos extranjeros. Estados Unidos rechaza considerarlo como una simple rendición.
Washington descarta “cualquier arreglo” que podría permitir al molá Mohammed Omar “vivir en Kandahar o en otra parte de Afganistán”, advirtió este jueves el secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld.
Un portavoz Talibán, citado por la agencia Afghan Islamic Press (AIP), anunció que el molá Omar había decidido entregar la ciudad de Kandahar a un comandante local, el molá Naqibulá.
“Se adoptó una decisión para formar una comisión que será presidida por el molá Naqibulá, quien asumirá las funciones de gobernador de Kandahar”, precisó ese portavoz. También dijo que la decisión sería aplicada dentro “de uno o dos días”.
El ex embajador de los Talibán en Pakistán, Abdul Salam Zaif, confirmó que la milicia integrista había aceptado deponer las armas, y dijo que el acuerdo entrará en vigor “mañana”, es decir, este viernes.
Interrogado por el canal de televisión estadounidense CNN, Zaif destacó que “los Talibán deben entregar Kandahar de forma pacífica a los antiguos” comandantes de la región, y que “la vida y la seguridad” de sus dirigentes sería “garantizada”.
El molá Nazibulá es un pashtún perteneciente a la tribu de los Durrani, igual que Karzai. Fue comandante de la región de Kandahar entre 1992 y 1994, cuando las facciones de la Alianza del Norte estaban en el poder. Este fundamentalista se rindió a los Talibán, sin combatir, en 1994.
Hamid Karzai, también interrogado por CNN, precisó que había ofrecido a los “talibanes ordinarios” una amnistía general, pero que sería necesario que el molá Omar renuncie al terrorismo. “Si no lo hace, su seguridad no será garantizada”, declaró Karzai.
SIGUEN COMBATES
Mientras Kandahar capitulaba, la ofensiva aérea y terrestre lanzada el miércoles en Tora Bora, este de Afganistán, contra la base secreta de Al Qaeda, continuaba intensamente este jueves con más bombardeos y disparos de artillería. Según un comandante local, “los árabes oponen una fuerte resistencia” y hay “combates cuerpo a cuerpo”.
Cientos de voluntarios musulmanes extranjeros, denominados los “árabes”, defienden esa zona montañosa de difícil acceso, donde estaría atrincherado el hombre más buscado del planeta.
Bin Laden, por cuya cabeza Estados Unidos ofrece 25 millones de dólares y a quien acusa de haber organizado los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington, estaría allí escondido con su familia en una red subterránea de grutas y túneles en Tora Bora, que datan de los tiempos de la guerrilla contra las entonces fuerzas soviéticas.
Según la agencia Afghan Islamic Press (AIP), unos 2,000 afganos antitalibán luchaban contra los “árabes” en el distrito de Melawa, cerca de Tora Bora, ubicado a unos 50 km al sur de Jalalabad, capital de la provincia de Nangarhar.
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