Zancudos acechan como los vampiros
 |
|
 | Población se defiende con mosquiteros, abanicos y repelentes |
|
Pobladores del Barrio Las Torres, quienes al caer la tarde se enfrentan a nubes de zancudos que se guarecen en sus viviendas. |
| |
Amalia Morales amalia.morales@laprensa.com.ni
Cada día apenas el sol se pone se abre una batalla campal en muchas viviendas capitalinas contra las nubes de zancudos que proliferan en este verano.
La gente ahuyenta al enemigo con lo que tiene a mano: abanicos, mosquiteros y espirales repelentes, arsenal que resulta insuficiente, pues la refriega con los mosquitos se reanuda cada noche.
En el costero barrio Las Torres, de Managua, el zumbido es casi puntual a las cinco de la tarde. Ningún vecino hace alguna cosa sin darse palmadas en las partes del cuerpo que el zancudo pica.
Brenda Trinidad Martínez, vecina de Las Torres, tiene paz hasta que se acuesta. Pone a funcionar uno de los tres abanicos que hay en la casa y por unas horas los mosquitos se van.
En la vivienda de Martínez habitan 12 personas, de las cuales cuatro son niños menores de cinco años. Éste es el grupo de población favorito de enfermedades como el dengue, que este año dejó un saldo de 20 muertes en el país, tres veces más que el período anterior.
Sin embargo, Martínez dijo que en su casa ninguno de los niños ha enfermado ni de calentura en las últimas semanas. Tampoco, ha habido recaídas entre los adultos.
Además del abanico, la gente ahuyenta al transmisor del dengue y la malaria con el mosquitero, pero esta alternativa es menos popular por el calor del verano.
Así lo prefiere Jeanette Watson, vecina de Martínez. Por las espirales repelentes, casi nadie opta en ese vecindario. “No sirven. Los zancudos no se van”, dice la pobladora.
ABATE Y FUMIGACIÓN
Si se hace una vez, tampoco ven efectiva la medida de fumigar que impulsa el Ministerio de Salud (Minsa).
El Minsa, a través de los Silais (Sistema Local de Atención Integral de Salud), mantiene una campaña de abatización y fumigación en distintos barrios de la capital.
Tanto Martínez como Watson dicen que por ahí pasaron fumigando y entregando abate la semana pasada.
Los barrios costeros son los que más enfermos reportaron en el departamento de Managua, donde hubo 8 muertes, el 40 por ciento de las que ocurrieron en el país.
La carga de pacientes capitalinos recayó en los centros asistenciales “Francisco Buitrago” y “Silvia Ferrufino”.
El Minsa alertó que por distintos factores, entre ellos la acumulación de agua, basura y la falta de prevención, la enfermedad causará daño durante el verano.
ASEO Y MÁS ASEO
La gente está clara de cómo combatir por su cuenta las nubes de mosquitos, pero también de cómo prevenirlas.
“Evitando charcos y basura”, reconocen Brenda Trinidad Martínez y Jeanette Watson. Ambas aseguran que en los patios de sus casas no hay ni desperdicios ni aguas estancadas, pero a menos de 50 metros existe un cauce, que otros pobladores ocupan de botadero.
Y las casas que están a orillas de este botadero no precisan esperar la noche para enfrentarse a los zancudos. Ahí la guerra entre palmadas y repelentes se libra todo el día. 
|