Trasfondo
Fiebre canalera persiste
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 | Experto nicaragüense opina: “Canal Seco es un engaño o en el mejor de los casos es una equivocación”. La construcción del canal afectaría a unos 1,500 indígenas ramas y a unos 700,000 miskitos |
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El Canal de Panamá ha entrado en un proceso de remodelación para agilizar la carga comercial y ser más competitivo. |
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Leslie Nicolás Lacayo leslie.nicolas@laprensa.com.ni
La fiebre de establecer un Canal Seco en Nicaragua aún no baja. Existen en el país dos empresas interesadas desde hace años en concretar esta idea, sin embargo todo se ha quedado estancado en la Asamblea Nacional. Desde su inicio la idea ha sido cuestionada por organismos ambientalistas, los que aseguran que el daño al medio ambiente será irreparable.
De igual manera personajes del ambiente político se han visto involucrados de una u otra forma, también grupos indígenas han expresado su desacuerdo con la construcción de un Canal Seco si no se les toma en cuenta a la hora de la construcción del mismo.
Existen también opiniones de especialistas que aseguran que la construcción de un Canal Seco sólo son proyectos utilizados por los políticos para “presentarse a sí mismos y a sus proyectos como la salida para atraer de ese modo a los ingenuos”, tal como lo expresa Pío E. Martínez, experto nicaragüense en proyectos de desarrollo, residente en Holanda.
En Nicaragua hasta la fecha existen dos empresas interesadas en la construcción de un Canal Seco por Nicaragua.
Una de ellas es el Sistema Intermodal de Transporte Global (SIT Global), conformado por empresarios nacionales, la que propone la construcción de un canal ferroviario o “seco” que inicie en Monkey Point en el Atlántico Sur y concluya en Puerto Corinto.
La otra propuesta es la presentada por la empresa Canal Interoceánico de Nicaragua (CINN), consorcio en el que participa capital extranjero, quienes proponen también iniciar en Monkey Point, pero concluir en “Punta Pie de Gigante” a unos 45 kilómetros al norte de San Juan del Sur en el departamento de Rivas.
Hasta el momento el Gobierno de Nicaragua sólo les ha otorgado a ambos proyectos la concesión de exploración para la construcción del Canal.
Permiso de exploración ya fue otorgado
Ambas empresas presentaron su proyecto de contrato de concesión en 1999 ante la Junta Directiva de la Asamblea Nacional y ésta en común acuerdo notificó el permiso de exploración a ambos proyectos, comprometiéndose a que una vez finalizados estos estudios, procederán a decidir cuál de los dos proyectos es el más factible. Ambos plantean la construcción de más de 470 kilómetros de vías férreas.
Juan Carlos Rivas, gerente general de SIT - Global, dijo a LA PRENSA que ellos tienen listos, los perfiles de los movimientos de tierra, el estudio de mercado, el estudio de factibilidad financiera, el modelo financiero del proyecto y el estudio de las vías ferroviarias.
“Lo que nos haría falta básicamente es el estudio de ingeniería de los puertos y el estudio de impacto ambiental que se tiene que realizar en conjunto con el Ministerio de Recursos Naturales y del Ambiente (Marena) para establecer los términos de referencias apropiados una vez aprobado el proyecto”, indicó.
En el caso del CINN es necesario aclarar que este reportaje no ofrece datos recientes de las gestiones de dicho proyecto, debido a que sus funcionarios no atendieron las solicitudes de entrevistas realizadas por LA PRENSA.
En el caso de SIT-Global el estudio de exploración podría costar entre 12 y 15 millones de dólares y durar de ocho a 12 meses. Este llevaría un estudio de impacto socioeconómico de la zona de operación del proyecto, un estudio de impacto ambiental y un estudio de rentabilidad financiera.
“Panamá aún es suficiente”
Muchos especialistas canaleros argumentan que no es necesaria la construcción en Centroamérica de otro Canal Acuático o Canal Ferroviario porque el Canal de Panamá aún es suficiente para cubrir la demanda.
Este es el caso del experto Pío E. Martínez, quien señala que “no es cierto que el Canal de Panamá sea insuficiente para el comercio mundial. Por el momento y aún por muchos años más, el canal responde a las necesidades del comercio de América. Cuando se habla que se construyen grandes barcos que no pueden cruzarlo, no se toma en cuenta que la limitación no es el canal sino la limitación del comercio regional y que esas grandes naves aún si pudieran hacerlo no tendrían necesidad de atravesar el Canal”, afirma Martínez.
Para Juan Carlos Rivas, gerente de SIT-Global, la construcción de un Canal Seco “no excluye en ningún momento” al Canal de Panamá o a otra opción que pueda surgir. “Prueba de ello es que paralelo al Canal de Panamá se está construyendo una línea férrea que servirá de Canal Seco para transportar la mercadería que no pueda ser pasada a través del actual canal”.
Para Rivas este es el caso de Nicaragua que pretende construir un Canal Seco con el fin de agilizar el comercio mundial.
Actualmente uno de los problemas que presenta el Canal de Panamá es que muchos de los equipos tienen ya hasta 86 años de estar funcionando y a veces sufren desperfectos o deben de recibir mantenimiento, lo que retrasa el flujo comercial.
Por otro lado, un canal como el de Panamá presenta problemas con los fenómenos climáticos, a como sucedió en 1998 y 1999 con el fenómeno de El Niño, el que provocó una baja del nivel de las aguas del Lago Gatún, el cual proporciona el agua para el funcionamiento de las esclusas.
Problemas como esos podrían ser evitados con la construcción de un canal seco a como se está proponiendo en Nicaragua, asegura Rivas.
Canal de Panamá se moderniza
Con el fin de atender la demanda de tráfico, las autoridades del Canal de Panamá han adelantado la ejecución de un programa de inversión de aproximadamente 1,000 millones de dólares con el fin de modernizar y mejorar el Canal, según información recabada a través de Internet.
El proceso de modernización del Canal se basa en un trabajo de aseguramiento de la vía acuática con el fin de que ésta se mantenga viable y competitiva. Los componentes más importantes del programa de modernización incluyen el ensanche del Corte Gaillard (una de las tres esclusas principales del Canal), un aumento en la flota de remolcadores y la compra de nuevos y más potentes locomotoras de esclusas.
Indígenas reclaman derechos
Por otro lado, la controversia de la construcción de un Canal Seco en Nicaragua ha involucrado también a etnias indígenas, que en distintas ocasiones han solicitado se les tome en cuenta.
Este fue el caso de una delegación de comunidades rama y de los Criollos de Monkey Point, quienes a finales del 2000 pidieron ser tomados en cuenta en el caso se llegara a construir un canal seco en la zona donde ellos habitan.
Los indígenas en ocasiones anteriores han manifestado sentirse “amenazados” ante la posible construcción de un canal seco o vía ferroviaria, puesto que, según ellos, la construcción de dicho canal afectaría a unos 1,500 ramas y a unos 700,000 miskitos que viven en la zona por donde pasaría la línea férrea.
A finales del 2000 un grupo de indígenas presentó un recurso de amparo ante la Corte Suprema de Justicia.
Canal Húmedo, el proyecto del Gobierno
Además de las dos grandes opciones de construir un Canal Seco (ferroviario) también está vigente la creación de un Canal Acuático o Húmedo que atraviese el territorio nacional.
El Gobierno para desarrollar esta idea estableció una comisión multisectorial que realizará un estudio muy preliminar de la posible construcción del mencionado canal.
Las investigaciones de la misma concluyeron en que sí es posible la construcción del canal y sugiere el establecimiento de un investigación más a fondo.
También recomiendan la participación de la empresa privada en este proyecto.
De acuerdo al estudio preliminar, la ruta más viable, entre cinco estudiadas, iniciaría en la costa del Pacífico, en Brito, Rivas, llegaría hasta La Virgen en la margen suroccidental del Lago Cocibolca, cruzaría el lago hasta la cuenca del Río Oyate, que desemboca en la margen suroriental del lago y se extendería después por el Río Mico y el Río Escondido, hasta llegar a la Bahía de Smokey Lane, en el Atlántico Sur, al norte de El Bluff. 
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