Correo
Portada Impresa
    La Prensa    
Archivo
Busqueda
MARTES 16 DE ENERO DEL 2001 / EDICION No. 22253 / ACTUALIZADA 12:30 am

PORTADA
POLITICA
ECONOMIA
NACIONALES
REGIONALES
EDITORIAL
DEPORTES
SUCESOS
EL MUNDO
OPINION
REVISTA
SUPLEMENTOS
OBITUARIOS
CARTAS AL DIRECTOR


[an error occurred while processing this directive]

   
Opinión
La cultura de la basura

Julio C. Somarriba

Hay algo que no se puede negar y es el hecho que la apariencia de la ciudad capital ha empezado a cambiar. Sobre todo en ciertos lugares como lo evidencian el centro comercial del Metrocentro, el nuevo Hotel Intercontinental, el edificio del Grupo Pellas todavía en etapa de construcción y ciertos otros lugares privilegiados que están contribuyendo con el nuevo rostro de la ciudad.

Pero no todo es color de rosa, existe otro rostro, otra cara, que desafortunadamente es la verdadera cara de la ciudad de Managua. Este es el rostro de la basura y de la suciedad, este es el rostro de la verdadera Managua, que sin temor a equivocarnos podría ganarse fácilmente el nada honroso título de ser una de las ciudades más sucias no sólo en América, sino que probablemente en el mundo.

Y es que la cultura en general del ciudadano común y corriente deja mucho que desear (y a veces también la de los más letrados), basta solamente con observar cómo desde buses y camionetas colectivas al igual que de las camionetonas salen disparadas latas de cerveza o gaseosas, cáscaras de banano, bolsas plásticas de todos los colores y tamaños, que contribuyen a darle ese aspecto tan especial a la capital.

Es una verdadera lástima que ahora que se está conociendo la importancia de la industria del turismo como una de las fuentes principales de ingresos en no pocos países, en nuestro país que tiene tantas bellezas naturales que ofrecer, nadie, que yo sepa, se haya preocupado por erradicar la basura en las ciudades.

Existen basureros por todos lados. El Mercado Oriental es un inmenso basurero. Los parques de los diferentes repartos residenciales han sido igualmente convertidos algunos en basureros. Por ejemplo, a pocas cuadras del Hotel Princess y del Intercontinental Metrocentro, algunos vecinos inescrupulosos han convertido no sólo el parque sino también otros patios vacíos en mal olientes basureros, que contribuyen a dar ese aspecto tan deprimente a nuestra ciudad. Y lo peor del caso, es que en éste como en otros asuntos, aparentemente no existe ninguna institución o autoridad que se preocupe y quiera poner un alto a esta situación.

El problema no es sólo de ornato, es también de algo mucho más importante, es un problema sanitario que atenta contra la salud de la población. Si sumamos los diferentes basureros espontáneos que proliferan día tras día, nos daríamos cuenta de la magnitud de este enorme problema que afecta no sólo a Managua sino a todo el país, ya que la incultura es un problema en todo lo largo y ancho de nuestra geografía.

Nuestro principal interés al escribir este artículo es demandar de las autoridades correspondientes su enérgica intervención para tratar de dar una inmediata solución a este gravísimo problema que como señalamos con anterioridad es un problema de educación, cultura, ornato, sanitario y contra el turismo y por lo tanto atenta contra los ingresos de la nación.

* El autor es administrador de empresas.  
.


---
   
Otros Artículos

Cuatro propuestas discutibles de política económica

La modernización del CSE

Cuestión de credibilidad

La cultura de la basura

Sobre la candidatura presidencial de Jarquín