Correo
Portada Impresa
    La Prensa    
Archivo
Busqueda
VIERNES 1 DE JUNIO DEL 2001 / EDICION No. 22386 / ACTUALIZADA 11:00 pm

PORTADA
POLITICA
ECONOMIA
NACIONALES
REGIONALES
EDITORIAL
DEPORTES
SUCESOS
EL MUNDO
OPINION
REVISTA
SUPLEMENTOS
OBITUARIOS
CARTAS AL DIRECTOR

CLASIFICADOS
SUSCRÍBASE


[an error occurred while processing this directive]

   
Temor

Edgardo Jiménez López
edgardo0514@hotmail.com

Todos, dentro y fuera de Nicaragua, están con el temor de que gane las Elecciones el Frente Sandinista.

Si nos ponemos a hacer un poco de números, encontramos que el Frente Sandinista, en el año 90, tenía un 36 por ciento de los votos. En el 96, bajó a un 33 por ciento y ahora, tiene 30 por ciento, es decir, van bajando en la intención de votos.

Con ese 30 por ciento del Frente Sandinista, queda un 70 por ciento para los partidos democráticos que si se lo dividieran por igual, cada uno tendría 35 por ciento. Pero como es improbable que así sea, entonces uno tendría 45 por ciento más, el otro, 25 por ciento, y los sandinistas 30 por ciento.

Entonces, ¿cuál es el temor? Si ahora Daniel Ortega sale a la cabeza en las encuestas es porque de momento su 30 por ciento está firme y el otro 70 por ciento está más o menos indeciso, pues los liberales se quemaron con tantos escándalos de corrupción, y los conservadores se están dividiendo.

Todos deben votar porque el voto que no le den a los partidos democráticos, será un voto a favor del Frente Sandinista. Y nadie quiere volver a la noche oscura, a excepción de los que la gozaron y se aprovecharon de ella.

El Frente Sandinista tiene como meta el socialismo en Nicaragua, y cuando oímos esa palabra, pensamos de inmediato en la Unión Soviética, Cuba... Y en Libia.

Para las elecciones presidenciales todos debemos votar, porque si no ganarían los sandinistas. Es mejor estar con políticos conocidos pero democráticos, a quienes de algún modo les pediremos cuentas, y no con dictadores que nos mantendrán en fila para todo, especialmente para ir a la cárcel cuando protestemos por algo que no nos guste, después de ser masacrados por las turbas divinas.  
.


---
   
Otras Noticias

15 años depués de Chernóbil

Valores morales

Temor