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La respuesta del autor e interpretación
Bayardo Quinto Núñez
Como autor de varias obras literarias soy accesible a admitir cualquier crítica o comentario hacia mis obras, pero nunca admitiré una crítica basada en un análisis fuera del contexto de la realidad de mis obras y que no conlleven a la cultura a nada sano. La crítica debe hacerse mediante un estudio comedido, detallado de la obra objeto de estudio y no con copiosidad de embustes, porque el crítico viene a quedar indocto en materia literaria. Es por ello, que he sido del criterio que un libro siempre es un buen tema de conversación.
1) Libro de cuentos, ‘En dos sitios’: El día 17 de marzo del 2001, el “Nuevo Amanecer Cultural” le publicó una crítica literaria a Carlos Midence, en contra de mi obra, este comentarista cometió sendos errores, por ejemplo, en el cuento EL YOYO (p-11), sustentó que el niño lloraba de enfermedad, mientras tanto, del cuento se desprende que el bebé lloraba de hambre; y en el cuento EN UNA MISA MAÑANERA, (p-7) argumentó: “El indio al final les espeta que con la lengua también se mata, que éste de igual manera es una arma implacable”. En este caso el indio —personaje del cuento— nunca habló, Midence lo hizo hablar. ¡Pobre lengua, órgano preciado y a la vez falaz!
Ahora bien, a Midence, no bastándole con su derroche literario, expresa que los cuentos carecen de objetividad, los deja pendiendo en el vacío, les resta valía, únicamente porque a él no le simpatizaron o bien no quiso que le gustaran; y más aún cae en la miseria y absurdeza literaria al expresar que todos los cuentos de EN DOS SITIOS pueden encasillarse en el ámbito rural, como si los cuentos fuesen extraídos de tierra adentro.
Al igual, señaló: “Adjudica a cada uno de sus cuentos la significancia del habla, en un radical abandono de los procesos sígnicos y textuales”. Señor Midence, mis cuentos no han abandonado la parte y el todo, porque tienen signos o sígnico, que es la palabra-letra- y el texto, no he entregado una agenda en blanco de 84 páginas. No se puede estar siendo detractor de la cultura, pero alabo su habilidad para montar un teatro académico con palabras rebuscadas, y el hecho que a usted no le hayan gustado mis cuentos, eso no significa que el auditorio nacional e internacional leerá a través de sus ojos y pensamiento, estos tienen su propio criterio.
Ahora bien, como autor de la obra, tengo a bien decir, que ‘En dos sitios’ reconcentra el camino anunciado, entona un bello canto moderno, sublime, en su profundidad interroga, sugiere autenticidad ante las acciones, hechos realísticos y dimensiones de la vida, asimismo, teje esos hechos en nombre de desorden social, está dirigida a sustraer todos aquellos signos, símbolos, imágenes que se interactúan en la sociedad y el hombre, con el objeto de conformar un híbrido social y de existencia del hombre, inclusive, conlleva una dinámica estructural, donde intervienen la dramatización y el drama de la cotidianidad.
En cada cuento cada principio es el fin, que lleva de la mano al lector a otro plano real o ficticio del que establece el cuento originalmente, no existen rutas rígidas, ni son cuentos herméticos, no son sibilinos, su curiosidad es por su contenido, mensaje, resultado, imágenes, estructuración original, para que el lector peregrine en su pensamiento.
2) Libro de poesía. ‘¿Quién irá al funeral del pueblo?’: El día 2 de septiembre del año 2000 “El Nuevo Amanecer Cultural” le publicó a Isidro Rodríguez Silva una crítica en contra de mi obra, éste sustentó: “Poemas como ‘El libro y las amigas’ y ‘Un hombre de verdad’ están forzados en el poemario, ‘Un hombre de verdad’, en mi poemario es inexistente, y en mi haber literario publicado e inédito nunca he elaborado tal poema, es un invento del crítico, ‘Un hombre de verdad’, es bien sabido que, es el título de una novela del autor ruso Boris Polevoi”.
También arguyó: “La mayor parte de los poemas carecen de una madurez en el quehacer poético, no es el tema el que da la vitalidad a la poesía, sino el trabajo de la palabra, el ritmo interior, la imagen poética”. Que me dispense D. Isidro Rodríguez Silva, pero es oportuno rememorarle, que el presente no es el pasado y que vamos hacia el futuro y por qué no decirlo, que la poesía, la literatura va en busca de nuevos horizontes literarios, es ahí el humanismo de la misma.
¿Quién irá al funeral del pueblo? se sostiene por su verismo, es una poética reveladora, es denunciante, crítica social, ayuda a que el lector se aproxime a la raíz del problema social. No hay por qué temerle a los instintos sanos de mi autoría, creaciones literarias...!? y a las concesiones que mis obras hacen con la(s) sociedad(es). Es por ello, que la unidad, el contenido y la forma de la obra se observa en la hilaridad con que se trazó cada verso, poema, para entregarle al lector y a la cultura nicaragüense un producto literario asequible.
Con la simplicidad de esos errores de lectura es más que suficiente para que la crítica del distinguido Carlos Midence e Isidro Rodríguez Silva queden en inacción y vacua literariamente, los otros argumentos no valen la pena esclarecerlos, si en algo sencillo se han equivocado, lo de profundidad quedó desvanecido ante el auditorio lector.
En consecuencia, ambas obras literarias son una atracción de veracidad, es algo propio, tienen su propia torre de equilibrio. |
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