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SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA / SáBADO 2 DE JUNIO DE 2001
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Carta aclaratoria de Gioconda Belli



Querido Nicasio: Creo necesario aclarar, en aras de la objetividad en el análisis crítico de mi último libro “El País bajo mi piel”, que el contenido del mismo no es una mezcla de novela y autobiografía, como propones en tu comentario de la edición de LA PRENSA LITERARIA del 20 de mayo. Lo consignado en ese libro está tomado de los recuerdos de una época de mi vida. Ciertamente los diálogos no estarán reseñados literalmente, sino a partir de las palabras que me quedaron grabadas o del sentido de lo que se dijo; ciertamente es posible que la memoria me jugara sus trucos aquí o allá, pero ese libro carece de fabricaciones ficticias.

Ninguna de sus escenas es producto de mi imaginación. Me extrañó por lo mismo, pues sé de tus credenciales y de tu trabajo crítico, que elaboraras en tu artículo una propuesta de lectura de mi libro basada en la premisa implícita y dada por un hecho, de que yo mezclo lo real con lo ficticio y que, en esta medida, “problematizo tanto la esencia del testimonio como la esencia de la autobiografía”.

En ningún momento he dicho que el libro contenga ficción novelística, o que parte del mismo sea ficción, así que no entiendo en base a qué se sostiene el argumento que proponés en tu artículo. Así como no es aceptable como método crítico el cuestionar la veracidad de algo sin esgrimir pruebas, no me parece adecuado asumir a priori, y solamente en base a un criterio subjetivo que mi libro es una mezcla de realidad y ficción.

Con todo respeto, eso me parece poco científico y producto de un prejuicio masculino sobre la escritura femenina. Ciertamente pareciera que consideras que “imaginé” los episodios que relato con Torrijos y Fidel, para darme importancia. Es tu prerrogativa dudar de cualquier cosa, pero es la mía aseverar que las cosas sucedieron así. Lo que no me parece correcto, como método crítico académico, es extrapolar una duda personal sin fundamento objetivo, como lo admitís: “no voy aquí a discutir la veracidad de todos los encuentros que Belli narra en su libro ya que no tengo elementos para hacerlo” al trabajo de un escritor que afirma que está contando su vida. Se puede discutir si lo está haciendo o no en realidad, pero si el escritor afirma, como lo hago yo, que esa es su realidad, el crítico está obligado a registrar al menos este hecho.

La clasificación de cierta literatura contemporánea como “memoria”, atiende precisamente al cada vez mayor número de escritores que optan por narrar su propia historia, o algún pasaje determinante de la misma, exigiéndose, en la elaboración estilística de la obra, la belleza y arquitectura de una obra de ficción.

Así es que la estructura narrativa de mi libro juega con dos arcos de tiempo y usa capitulares de libro de caballería, pero no es una obra de ficción, con autobiografía mezclada, como sí lo fue “La Mujer Habitada”. “El País bajo mi piel” es la realidad como yo la viví, es mi verdad y como tal, la afirmo y espero que esta afirmación mía conste en futuros trabajos sobre esta obra.

Con mi aprecio y consideración,

Gioconda Belli.

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