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SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA / SáBADO 2 DE JUNIO DE 2001
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Olvido

José Cuadra Vega

A la memoria de Chepita Vega Fornos, Madre de todos los Hermanos Cuadra Vega

G Dic. 27 – 1880, > Enero 10 – 1920

Se me han olvidado, Madre,
tu perfil y tu rostro.
Tu rostro y tu memoria.
Tu desdibujado,
impreciso perfil
y tu ya tristemente
– perdida en la lejana
penumbra de mi infancia –
silueta triste de envejecido estaño.

¿Dónde, Madre, tus labios dulces,
llenos de maternal, de purísimo amor
sobre mi frente
y el delicado tacto de la yema
de tus frágiles dedos sobre mi piel
de pétalo,
perdido ya, para siempre perdido?
Y tus gestos, Madre,
¿dónde están tus gestos?
¿dónde tu cabellera y dónde
las undosas ondas
de tu abundosa cabellera undosa?
¿y dónde, Madre, dime,
los ademanes suaves de tus manos,
tal si fuesen
palomas mansas de translúcidas alas?

¿Y tu voz,
perdida voz de viento claro,
adormecida y susurrante voz
de viento y de cristal,
de suave brisa y acariciante acento?
¿dónde tus manos tísicas y tibias
sobre el mantel tendido
sobre la mesa familiar?
¿tus manos puestas siempre, Madre,
sobre
la cabellera amada de tus hijos,
para quienes
la vida ha sido a veces
tal vez un poco dulce
y otras veces, tal vez,
un poco amarga?

¿Y tu risa, dónde tu risa?
¿En qué obscuro rincón de mi memoria obscura
se esconde, acaso,
el claro timbre de tu risa clara?
¿y tu llanto, dónde tu llanto,
adolorido llanto,
llanto de cierva que se siente herida
en lo más puro,
en lo más hondo
de su angustiado corazón amante?
¿dónde el color,
el color de tus ojos de antiquísimo bronce
y de silvestre miel
y su mirada triste, humilde,
de escondida violeta,
de escondida amapola y de
delicada y fragante Rosa Té?

La verdad, Madre, es que no sé
nada de tu sonrisa ni de tus
desdibujados labios,
nada de tu clara
y cantarina risa de cristal,
ni de tus ojos, de antiquísimo bronce,
ni de tus gestos,
ni de tus manos ni de tu
perfil perdido en mi memoria,
ya por siempre perdido.

Yo sólo sé que estoy aquí, Madre,
cantándote este canto que te canto,
todo lleno de amor
e ignoradas memorias
todo lleno de olvidos,
de ignorados olvidos y perfiles,
ya por siempre perdidos para siempre.

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Olvido