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Una casa en llamas
Francisco de Asís Fernández
¿Por qué se mete en los sueños y me arrebata lo íntimo?
Como un océano brutal que puede llevarte en un instante, mi niñez, como si estuviera acechándome por las ventanas, es la única vida que me queda. La belleza de esos años es una casa en llamas en donde no puedes salvar a nadie. Acaba y comienza de nuevo. Es un lugar en donde ya no siento miedo o tristeza. Es un árbol que siempre tiene los brazos abiertos para las aves.
Pero desde mi niñez para hoy mi corazón se ha convertido en una extraña planta de harapos, y sólo canciones antiguas y rimas íntimas hacen que mi corazón viva como mi niñez: con el fuego carmesí de la existencia espiritual, como una llama de fuego en la masa obscura de la noche, como los caracoles repitiendo el infinito del mar. |
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