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SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA / VIERNES 15 DE JUNIO DE 2001
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Loyda Padilla Alemán
Especial para Aquí Entre Nos
entrenos@laprensa.com.ni


¿Existe alguna persona afortunada en el mundo que no haya sufrido un desamor?, es una pregunta que nadie podría refutarla. Todos los seres humanos estamos capacitados para amar y ser amados, pero quizás no tanto para ser rechazados, ignorados y aún lo peor, ser olvidados por aquel amor a quien se le ha entregado lo mejor que se posee de uno mismo, ese amor que un día de tantos te manda a volar, porque se acabó el sentimiento que te tenía.

Una desagradable historia al respecto, todos tenemos que contar. Como la estudiante universitaria Laurent Olivas quien recuerda la triste época cuando su amado Marcos, después de una relación de tres años la dejó con “el corazón partío” como dice la canción. Años en que compartió con su ex alegrías y tristezas. “Era una relación muy bonita, porque había mucha confianza, sinceridad y respeto. Para todos sus asuntos me tomaba en cuenta”, dijo Olivas.

Aunque la relación parecía muy sólida y aparentemente llena de mucho amor, en el momento menos esperado, Marcos le dio el “cortón” a Laurent, echando por la borda tantos sueños e ilusiones que había anidado en su corazón. Para ese entonces ella contaba con 18 años y un alma llena de sentimientos para entregarlos por completo a su novio.

La joven piensa que en cierta manera tuvo también la culpa, pues unas semanas antes tuvo una aventura pasajera con un chavalo del mismo colegio. “En tercer año me gustaba un chavalo y de juego en juego me besé con él. Se lo conté a una amiga y de esa manera llegó a oídos de mi ex novio”, relata, aún con cierta melancolía en sus ojos, pues recuerda que posteriormente la mandaron a volar al espacio del dolor y del olvido.

“Fueron seis meses de crisis emocional, porque lo adoraba mucho y se me hacía imposible creer que su amor por mí había terminado, simplemente porque no quiso perdonar el pequeño desvío que tuve con el muchacho”.

“Fue una época horrible. No comía, no dormía y solamente buscaba la manera de verlo”, narra Olivas.

Y para mayor dolor, Marcos a los pocos días apareció estrenando una nueva novia, con quien en una ocasión también compartió amistad. “Eso me dolió aún más, porque era una amiga”, relata Olivas, mientras añade que jamás piensa volver a enamorarse de esa manera, porque el dolor que deja el cortón no es nada fácil, sobre todo cuando se ha compartido con alguien que estuvo a su lado en todos los momentos, aun en aquellos momentos en que su mamá se enfermaba, “él corría con nosotras para el hospital”, dice la joven.

Muerte del amor

El caso de Olivas no es único, y por diferentes razones. Tú en algún momento has pasado también por la triste calle de la amargura, cuando la persona a quien has querido y confiado se decide un día a mandarte por un tubo, aún no importando cuánto sientas por ella.

La psicóloga Ana María Briones asegura que la persona que pasa por la desilusión de ser rechazada por el ser amado, en este caso el novio o la novia, puede sufrir profundas devastaciones emocionales, “se da con mayor frecuencia en la adolescencia, debido a que muchas veces las parejas o algún miembro de la pareja cree que el amor es algo que está seguro en una relación, solamente porque tienen tantos meses o años de compartir un noviazgo, y quizás no saben que el amor es algo que se tiene que estar renovando constantemente. Es como una plantita”.

La especialista explica que la persona rechazada pasa por un proceso de luto, pues toma la pérdida de su pareja como cuando muere un familiar, pero en este caso la persona amada está viva, pero de igual manera piensa que su mundo ha terminado, sobre todo si forzosamente tiene que estar de alguna manera en contacto con esa persona. “Si es un compañero de clases, de trabajo o un vecino, la situación es peor, porque sabes que tu relación con esa persona ya no será la misma, es como si se hubiera muerto, y sabes que ya no la volverás a ver y mucho más si esa persona te ve y simplemente te rechaza, te menosprecia y te ignora”.

La persona en esta situación cae en un estado de depresión, sostiene la psicóloga, puesto que deja de comer, de tener amigos, baja su autoestima y piensa que al sentirse rechazada es el más o la más fea del mundo. “Comienza a compararse con todas las muchachas o todos los muchachos y cuando ve una pareja piensa que son felices porque son buenos. Además ve cualidades en otras personas y todos los defectos los ve en ella”.

Algo muy importante que explica la psicóloga, es que muchos jóvenes en este período toman la decisión de quitarse la vida, al limitarse a creer que perdieron al amor de su vida y asombrosamente las tasas de suicidio en Nicaragua se han incrementado en jóvenes de entre 15 y 25 años, siendo la mayoría de éstos por motivos pasionales, quienes entran en una depresión que no pueden manejar y ven la perspectiva de la vida muy pequeña. Los jóvenes no ven que tienen más vida y más años por delante y se limitan a vivir el momento”.

El amor no lo es todo

El amor es un sentimiento muy bello que solamente se puede compartir entre dos personas, pero también es un sentimiento que puede traer mucho dolor y sufrimientos, pero hay que comprender que es tan sólo una parte de nuestro ciclo de vida. “Se tiene que ver que hay otras cosas más en la vida, con las que se puede alcanzar felicidad, tal como la familia, los amigos, los estudios, los deportes, etc”, dice la especialista.

Por lo tanto Briones aconseja a los jóvenes que de alguna manera han o están pasando por este mal momento, vean la vida desde otra perspectiva. Tienen que comenzar a aprender de los problemas, porque todo esto es un aprendizaje, ya que todo ocurre por una razón por eso hay que tratar de sacar lecciones cuando las cosas nos van mal.

Recomienda que todos los jóvenes pueden tener novios, sin poner límites. Pero al terminar una relación se debe ver si la persona con quien se compartió realmente tenía determinados defectos o tales problemas, es decir que más tarde uno se puede dar cuenta que quizás no le convenía y que por alguien que no valía la pena se podía haber realizado algo más grave.

Aconseja analizar la situación y entender que ni la violencia ni el hacerse la víctima le va a ayudar a salir adelante. “Así solamente está incrementando sus sufrimientos, pues a veces sigue viviendo en el pasado y reforzando este tipo de situaciones”.

“Es muy importante comenzar a vivir, levantar la frente, tener otros intereses, no involucrarse inmediatamente en otra relación, porque puede salir más herido de lo que salió en la relación anterior, a causa de que se está utilizando la otra relación como una tabla de salvamento”, sugiere la especialista.

Una de las cosas muy importante, sugiere la psicóloga, es que al momento de afrontar esta situación hay que buscar pasatiempos, reunirse con grupos de amigos y salir. “Ocupar el tiempo en otras actividades que nos interesen, y que nos ayuden a mejorar”, aconsejó.

Algo mucho más interesante que recomienda Briones es el deporte, el teatro y la visión de ver al mundo mucho más allá de lo que se está atravesando, ayudará a comenzar a ver a gente que nos quiere, que nos aprecia. “Hay gente que está interesada en vos. Descubrir que afuera hay un mundo, gente que está interesada en tener una relación. Abrirte más a la gente y a la vida te ayudará a no ver a la otra persona como el enemigo, sino como un maestro que te está dando una lección para tu próxima relación”, concluyó la especialista, no sin antes recordar que el amor no es todo en la vida y que el noviazgo es solamente la forma en que nosotros ejercitamos la vida.

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