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Un ángel para los niños
Mariela Ocón Rodríguez mariela.ocon@laprensa.com.ni
Es alta y blanca. Calzaba zapatos negros que combinaban con su camisa ajustada al cuerpo, la cual resaltaba sus cuatro meses de embarazo.
Su expresión de alegría es evidente. Sus 20 años de edad no son imposibles de adivinar. Sus ojos se mueven de un lado hacia otro. De pronto se posan frente a los míos dispuesta a iniciar el interrogatorio.
Claudia Elena Salame Hernández cursa último año de Ciencias Políticas y hasta la fecha ha logrado hacer realidad uno de sus sueños: Llevarle alimento, reforzamiento escolar y atención psicológica a 40 niños de la calle.
“Angelitos Azules”, su sueño. Cumple este 20 de agosto un año de llevar su sonrisa todos los domingos a 20 niños en la Universidad Thomas More y a otros 20 en la Universidad de Ciencias Comerciales, según la joven de signo Virgo, se encuentra en pláticas con otro centro de educación superior para expandir su sueño.
Aquí Entre Nos: ¿ Cómo se define Claudia Salame?
Claudia Salame Hernández: Una persona siempre dispuesta, madura, con los pies sobre la tierra realista, sencilla y soñadora.
AEN: ¿Cómo se hace realidad el sueño de Angelitos Azules?
CSH: Hace tiempo me surgió la idea que nunca creí que se hiciera realidad. Inicié en la Thomas More, ahora está en la UCC y estamos en pláticas para que se realice en la Universidad del Valle.
AEN: ¿ Por qué con niños de la calle?
CSH: Son los que más sufren y les afecta la pobreza del país, un niño no debe sufrir, hay que luchar para que tenga la mejor infancia posible. Están en la edad de divertirse, jugar y no trabajar o estarse preocupando si van a tener comida hoy o no.
AEN: ¿A quién le contaste la idea del proyecto?
CSH: A mis mejores amigos Denis y María Eugenia. Me ayudaron desde un principio a escoger el nombre y apoyarme para que mi sueño se cumpliera lo más pronto posible.
AEN: ¿Y tu familia te apoyó?
CSH: Mi mamá me ayudó, al comienzo siempre creyeron que era una meta que no podía cumplir, pero buscaron en todo momento cómo apoyarme para alcanzarlo y hacerlo realidad.
AEN: ¿Cuál ha sido el éxito del proyecto?
CSH: Verle las caras a los niños todos los domingos. Saber que está lloviendo y sin embargo están ahí. Me abrazan y me dicen profe, me reconforta verlos cómo aprenden, saber que están volviéndose educados. Son otras personas. En ellos no existe el no puedo, ahora todo lo hacen.
AEN: ¿Alguna experiencia que hayas compartido con ellos?
CSH: El día que se suicidó mi amigo Denis, había coincidido con la charla de la mañana, de pronto me llamaron al celular para darme la noticia. Me puse a llorar y un niño se acercó y me dijo: “profesora hay que salir adelante, acuérdese lo que usted nos dice”.
AEN: ¿Marcó tu vida la muerte de tu amigo?
CSH: Tuve una depresión fuerte por meses desde octubre hasta marzo de este año, pasé con pastillas.
AEN: ¿Quiénes te han apoyado en el proyecto?
CSH: Mi mamá y mi tía que es mi segunda mamá, María Elena Hernández y mi abuelita, son los pilares fundamentales y mis incondicionales amigos que tengo.
AEN: ¿Cómo combinas tus actividades con los estudios y la preparación de la monografía?
CSH: Ni yo sé cómo hago. Aprendí que cuando uno quiere algo siempre se logra el tiempo.
AEN: ¿A qué te dedicas en tus tiempos libres?
CSH: Me encanta leer, hablar por teléfono y dormir, compartir bastantes ratos con mi mamá (Josefina Hernández) y dejo un tiempo para desarrollar mi plano espiritual para rezar, creo que así como dedicamos tiempo para comer hay que dedicarle tiempo a Dios.
AEN: ¿Y con tu embarazo cómo te han afectado los achaques?
CSH: Al principio era difícil, ahora me dan muchos dolores de espalda, pero eso no es impedimento para que esté compartiendo mis domingos con los niños.
AEN: ¿Cuáles son los antojos de comida que te han dado?
CSH: Me muero por comer mimbro con sal.
AEN: ¿Y qué preferís tener?
CSH: Deseo cualquier cosa; la única condición es que sea sanito.
AEN: ¿Has pensado en el nombre del bebé?
CSH: No he decidido aún todavía, pero quiero que su nombre signifique algo.
AEN: ¿Cuáles son los proyectos o sueños que te faltan por realizar?
CSH: Darle personería jurídica al proyecto Angelitos Azules, que dura aproximadamente tres meses y sólo tengo que cumplir ahora en agosto los 21 años y pasar los primeros cinco meses al lado de mi bebé. |
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