Campo & Agro
Buscan mejorar la transferencia tecnológica
Leslie Nicolás Lacayo leslie.nicolas@laprensa.com.ni
Con la implementación de una nueva metodología, la transferencia tecnológica podría llegar de una manera más eficiente a los productores del país, especialmente en aquellas comunidades donde existen mayores necesidades.
La llamada metodología participativa se trata del desarrollo de un proceso inverso de abajo hacia arriba, donde son los productores quienes analizan su situación económica en general y toman sus propias decisiones.
La Universidad Nacional Agraria (UNA) en este sentido desarrolló un proyecto con esta metodología en la comunidad de Pacora, perteneciente al municipio de San Francisco Libre de Managua. Los beneficiados con este proyecto fueron 250 habitantes que conforman, aproximadamente 50 familias.
Este proyecto junto a otros fue presentado en la Segunda Conferencia Científica Nacional realizada en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) de Managua, el mes pasado.
Emilio Pérez Castellón, director del proyecto, explicó que a través de esta nueva metodología los productores comenzaron a definir sus principales necesidades y acciones a desarrollar.
“Habitualmente la transferencia de tecnología se ha dado de arriba hacia abajo, sin embargo esta manera convencional de transferencia tecnológica no ha sido exitosa, es por tal razón que hoy en día se observa mucho mayor pobreza rural y mayor deterioro de los recursos naturales”, indicó Pérez.
CUATRO PRIORIDADES
El diagnóstico realizado en Pacora arrojó una serie de necesidades de las cuales se priorizaron cuatro propuestas para desarrollarlas. Una de ellas era la creación de huertos frutales, el establecimiento de plantas medicinales existentes en la comunidad, se levantó un inventario de los recursos naturales y se inició un proyecto de crianza de animales de patio.
“Estoy seguro que el hecho de transferir la tecnología con la metodología de abajo hacia arriba, es una practica factible, puesto que en otros casos ha habido organismos que han tenido que dar una gran cantidad de incentivos para poder trabajar. Pero una vez que el proyecto termina y los organismos se van, los productores no continúan desarrollando las prácticas”, indicó Pérez.
Para el especialista los resultados de cada proyecto van a estar definidos en la medida y la forma en que se incentive a los productores.
En el caso específico de este proyecto, Pérez relata que fue la misma comunidad la que se motivó a solicitar ayuda, en este caso a la UNA y fue entonces la primera comunidad a la que se les prestó ayuda.
Por otro lado, como parte del proceso de transferencia tecnológica, esta misma comunidad orientó al resto de comunidades vecinas para que se iniciaran también en sus propios proyectos de transferencia agropecuaria.
“Es decir, la comunidad a través de este proceso desarrolló ciertas capacidades. Contrario a otros proyectos que habían llegado a esta comunidad”.
LLEGO DE SUR AMERICA
Este tipo de metodología participativa tiene su base en Sur América, específicamente en Brasil. Donde ha sido retomada con gran éxito, asimismo se ha aplicado en otros países, el objetivo principal de esta transferencia tecnológica es el ser humano y no las máquinas.
En la Segunda Conferencia Científica Nacional se presentaron siete trabajos con la utilización de metodología participativa. 
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