Plan Maestro de los Yanquis
"Matar" a Ichiro
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Ichiro Suzuki fue neutralizado por el pitcheo de los Yanquis. |
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Edgard Tijerino M. edgard.tijerino@laprensa.com.ni
Los Marineros de Seattle del 2001 se convirtieron en un equipo deslumbrante, imparable, rompe-marcas… Parecían tenerlo todo para avanzar a la Serie Mundial, y cuando liquidaron a los Indios de Cleveland, fueron considerados favoritos sobre los Yanquis de Nueva York en la batalla por el banderín de la Liga Americana.
Hasta ese momento, ellos habían estado siendo impulsados por una inspiración divina y seductora, que les garantizaba una agresividad sin pausas. Su factor clave: Ichiro Suzuki, un japonés que acaba de cumplir 28 años y una segura escogencia como Novato del Año. Su bateo, velocidad e incidencia, enloqueció a los Indios. Él agregó 12 hits en 20 turnos, a la cifra récord de 242 lograda en la temporada.
Cómo neutralizar a Ichiro, se convirtió en la obsesión de los Yanquis, y su grupo de observadores trabajó día y noche estudiándolo, discutiendo sobre sus múltiples virtudes y los inadvertidos defectos.
“Hay que pitchearle siempre adentro, duro y bajito preferentemente, en ese rincón, cualquier bateador por muy bueno que sea, Ted Williams incluido, tiene problemas. Lo decisivo será el atrevimiento y el control... Hay que obligarlo a buscar bolas malas sin cederle ese par de pulgadas más por el lado exterior que él sabe utilizar muy bien”, fue el informe al pitcheo Yanqui.
La misión, considerada improbable, resultó un éxito... Ichiro sólo pudo conectar 4 hits en los 5 juegos a lo largo de 18 turnos para un promedio sumergido de .222... ¿Dónde estuvo escondido el flamante bateador de .350, Campeón Bate de la Liga Americana y capaz de registrar .600 mientras Seattle saltaba sobre Cleveland?
Las cifras de la temporada, indicaban que Ichiro se ponchaba sólo una vez cada 13.1 veces al bate, pero en los cuatro primeros juegos contra los carabineros Yanquis, se ponchó 4 veces en 13 turnos.
¿Cómo fue posible alterar su mecanismo en una serie de tanta trascendencia?.. Con Ichiro bajo control, y los bateadores 8 y 9 de Seattle atrapados por un bajón de voltaje, la peligrosidad de Seattle fue reducida drásticamente.
Lean esto: en el segundo juego, con los Yanquis ganando 3-2 y la carrera del empate circulando en la intermedia con dos outs, Joe Torre ordenó a Ramiro Mendoza, bolear a Ichiro, agregando en las bases la potencial carrera de la ventaja, con McLemore viniendo hacia el plato. Un roletazo terminó la amenaza y Torre saltó de su butaca derrotando al riesgo.
En el siguiente juego, el truco no funcionó. Fue cuando Seattle construyó su única victoria. Con hombres en segunda y tercera y el bateo de los Marineros presionando fuerte en el sexto inning, Suzuki recibió pasaporte intencional, y McLemore con triple, limpió las bases... En esta ocasión, Torre se hundió en su butaca del dogout.
Pero, existía una justificación. Ichiro fue el líder en porcentaje con gente en posición anotadora registrando .446 en la temporada.
Pese a caer en la trampa, Ichiro anotó tres veces, recibió 4 bases, robó dos y empujó una carrera. Aun entre escombros, pudo enviar señales.
LOS MEJORES
Combinando esfuerzos y habilidades en los dos Play Offs, Ichiro fue líder de bateo en la Liga Americana con .421, superando a Johnny Damon y Omar Vizquel, en tanto Jeff Bagwell de Houston, registró .429 pero en sólo tres juegos contra Atlanta.
Bernie Williams fue líder jonronero con 3 y líder empujador con 10, en tanto Jamie Moyer de Seattle fue el único ganador de 3 juegos, con Tim Hudson al frente en efectividad con 0.93 de promedio.
Craig Counsell de Arizona y Chipper Jones de los Bravos, compartieron el liderato en empujadas con 7, mientras 5 hombres, entre ellos Luis González, conectaban 2 jonrones en las series correspondientes a la Liga Nacional... Curt Schilling ganó tres veces y mostró un impresionante 0.67. 
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