Pobres criterios de selección
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 | Para ser árbitro, basta que te
sientas atraído por el oficio |
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El árbitro Ronald Pérez reaciona con una combinación de golpes contra Hubert Silva, luego que éste lo empujara. |
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Hijalmar Padilla hijalmar.padilla@laprensa.com.ni
No se asusten si continúan produciéndose fallos arbítrales descabellados en la semifinal y Final del Campeonato Nacional de Béisbol de Primera División 2002.
En Nicaragua se establecen criterios de selección muy pobres para escoger a los árbitros que imparten justicia cada temporada en la Primera División.
“Estos problemas se pueden seguir dando mientras no se establezcan parámetros de selección, que por ahora son lastimosamente pobres”, reconoció Oscar Larios, secretario de la Comisión Técnica del actual Campeonato Nacional.
Si bien la Federación Nicaragüense de Béisbol (Feniba) se ha propuesto capacitar a los árbitros nacionales, a través de diferentes maneras, cuantiosas decisiones dentro del terreno de juego siguen siendo cuestionables.
La Comisión Técnica de la Feniba, es el organismo encargado de seleccionar a los jueces, considerando más que todo su experiencia.
“Los solicitamos a las distintas agrupaciones arbitrales y los clasificamos en base a nuestra experiencia viendo quién ha trabajado bien y quién mal. Escogemos a los capaces y a los que fallan los cortamos”, asegura Noel Urcuyo Zeledón, miembro de la Comisión Técnica.
Una práctica para superar esta dificultad apenas se puso en marcha durante el último Torneo de Béisbol Especial, que sirvió para evaluar a varios árbitros y recomendarlos para la Primera División.
“Feniba se ha preocupado siempre por traer árbitros internacionales, cubanos para impartir seminarios en Managua y los departamentos. Pero resulta que no todos asisten con el argumento de ya saberlo todo”, explica Larios.
“Hay muchos de ellos que creen que si viene un cubano viene a hablar ‘paja’”, agrega Urcuyo Zeledón.
Hay que sumar a esta equivocada actitud el bajo nivel académico, que no permite una correcta interpretación y aplicación de las reglas.
“Es lamentable, que algunos informes resulten ilegibles tanto en su contenido como en la firma del árbitro que lo envía”, revela Larios.
Entre otras de las deficiencias resalta que no existe un control exhaustivo de las condiciones físicas y tampoco se le brinda importancia a la edad.
“Personalmente me tocó sacar del rol a José Castillo (El Sorbetero), que por su edad seguramente, enfrentaba problemas de taquicardia. Se enojó conmigo, pero yo quería evitar que se muriera en algún campo de juego”, acotó Larios.
Este miembro de la Comisión Técnica adelantó que para el próximo torneo los requerimientos serán más exigentes con un test escrito y prácticas de la mecánica en el propio terreno de juego. 
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