|
|
|
|
Fisiología del amor
*Dra. Silvia Jiménez
Los científicos aseguran que hay más respuestas en el cuerpo de una persona enamorada que simplemente “pensamientos felices”. Estar enamorado produce ciertas reacciones químicas, así como efectos hormonales en el cuerpo, que crean un estado emocional especial. Como popularmente se le llama “caminar en las nubes”, mientras que los psicólogos han estudiado a profundidad los “efectos” del amor en los humanos, no ha sido hasta recientemente que fisiólogos y bioquímicos se han unido para buscar la explicación a esta emoción.
Los nuevos estudios tienden a coincidir en un enunciado: “El amor es involuntario y sin intención, simplemente llega”. Y lo que implica es que el amor no puede ser forzado o dirigido. Algunas veces es unilateral, hacia una persona que no responde de la misma manera y puede traer felicidad sin límite o miseria a nuestras vidas.
El corazón es el órgano del amor o también llamado la “mente de los sentimientos”, es en todos los aspectos, tan importante para la toma de decisiones, como la razón y la lógica. Sin embargo, en la sociedad contemporánea, se enfatiza la utilización del hemisferio cerebral izquierdo (mente racional-lógica-razón).
Estados del amor
Hellen Fisher, antropóloga de la Universidad Rudges, anota que el amor libera estimulantes naturales en el cerebro que hacen a la persona enamorada perder el apetito y el sueño, pensando constantemente en el ser amado.
Fisher anota que la “euforia” del amor desafortunadamente no dura para siempre, y ha encontrado tres diferentes estados de la respuesta al amor.
El estado inicial o de euforia, seguido por el amor romántico, y por último el “apego”. El químico liberado más conocido es el feniletilamina, anfetamina natural que causa estimulación.
Este químico también puede ser liberado en actividades físicas intensas. Los científicos tienen evidencia de que esta hormona es liberada tanto por el hombre como por la mujer en el juego inicial del amor, y llega a su máximo nivel durante el orgasmo.
Otros químicos cerebrales liberados son la norepinefrina, que a su vez ayuda a la liberación de adrenalina, que hace que el corazón se acelere, se sienten “palomitas en el estómago”, y aparece sudor en las palmas de las manos, ante la presencia del ser amado.
La corteza cerebral controla el pensamiento lógico, mientras que las emociones residen en una estructura cerebral del Sistema Límbico.
El período de euforia puede durar de 18 meses a cuatro años, y luego el cuerpo se “acostumbra” al estímulo y la relación pasa al estado de “apego”, en que el cerebro produce unos químicos llamados endorfinas, opiáceos naturales (parecidos a la morfina), que calman la mente y reducen la ansiedad.
La euforia
Charles Panati en su libro “Orígenes Sexy y Cosas íntimas” anota que las tasas de divorcio son mayores en los matrimonios a los 4 años de casados, ya que los químicos cerebrales en respuesta a la relación cambian, y muchas veces uno de los miembros de la pareja desea experimentar de nuevo el período de “euforia”.
Lo que todavía no se ha podido encontrar es “el gatillo” que determina la liberación de esos neuroquímicos o cuándo los deja de producir.
No podemos explicar el fenómeno del amor sólo con neuroquímicos y hormonas. El ser humano es más complicado, y su medio ambiente, herencia cultural, personalidad y otras muchas variables, contribuyen en la escogencia de su pareja.
(Primero de dos artículos). * Ginecóloga y especialista en salud femenina. |
|

 |
|
|