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Poesía salvadoreña
El Shuco Atol
Ricardo Castror Rivas
¡Samaritano de la madrugada! Quijote de maíz, que así quijota cereal en rocinante olla tiznada, contra el molino de hambre que acogota
al mañanero gremio de barriada. Allí el que vende diarios, compatriota del ebrio que aún hipa. Y la camada de obreras del amor en bancarrota.
La viejita shuquera en vos impone el sello del alguashte y los frijoles. Te rubrica con chile Y te dispone
como cálido pan, en frías manos. Y todos, con buen ritmo y sin bemoles, te acunan y te mecen muy ufanos
como quien mece un triste desengaño. Tristes que engañan su hambre con atoles ¡y qué triste engañarla todo el año!
El Chaparro
Guarito montañés, guaro en barbecho. Pariente de la chicha y del guarapo. Por nacer junto al ceibo y al talapo, montañero serás, ¡mas muy arrecho!
Guarito con espíritu montuno. Con vos se acabó el whisky, el ron, el vino, pues te aromás de anís, cual guaro fino, y sos tan animoso cual ninguno.
Guarito sin viñeta. ¡Clandestino! Qué culpa tenés vos que el campesino te beba con angustia, con fe ciega,
al ver que nunca su redención llega. Y que borracho grite con descaro: “¡Pura mier da el gobierno! ¡Viva el guaro!”
Las Pupusas
¿De qué las quiere?
¡Ardientes, perfumadas con loroco! ¡Con queso, chicharrón y con frijoles! ¡Las mías, tan calientes como ausoles! ¡Por las revueltas, yo me vuelvo loco!
Así te celebramos tus virtudes, pupusa popular. Pan vehemente, Horneado con aplausos, que candente a las manos del pueblo fiel acudes.
¡Que vivan tus entrañas de mixturas! ¡Dios salve tu abolengo, tus aromas, escudo nacional de sabrosuras!
¡Hoy te consagro en todos los diplomas, benefactora de hambres y amarguras, y te bendigo en todos los idiomas!
San Salvador 1938. Ha publicado “Teoría para lograr la imortalidad y otras teorías”, “Puro publo”, “Las cabezas infinitas” y otros. |
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