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LUNES 18 DE NOVIEMBRE DEL 2002 / EDICION No. 22916 / ACTUALIZADA 01:30 am
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Buzos en peligro profundo

Foto  
.El buceo a puro pulmón deja más ingresos a las exportadoras de langosta, y muchos riesgos a los buzos miskitos

Ricardo Clarence Prudo, miskito accidentado en la pesca de langosta, fallecido hace un año.

 

Marta Leonor González
marta.gonzalez@laprensa.com.ni

El buceo a pulmón es una actividad tradicional de las comunidades miskitas de la Costa Caribe, incluso más allá de la frontera nicaragüense.

La investigación “Condiciones laborales de los buzos miskitos en la Costa Atlántica de Nicaragua”, promovida por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), refleja los riesgos y enfermedades que afectan a los buzos.

Una de las autoras de la investigación, María Luisa Acosta, estima que hay entre 2,500 y 3,000 buzos activos y muchos padecen enfermedades como aeroembolia, embolia cerebral, paraplejía o hemiplejía, producidas por el síndrome de la descompresión.

El buceo a pulmón, tradicional entre los indígenas miskitos, se ha convertido desde 1990 en un fuerte ingreso para las compañías exportadoras de langosta, dijo Acosta, también coordinadora del Centro de Asistencia Legal a Pueblos indígenas (CALPI).

Explicó que la pesca de langosta la realizan a grandes profundidades, de manera “abrupta y desordenada”, al margen de las normas laborales, de salud y de higiene ocupacional.

Los buzos también han sido víctimas de accidentes que han dejado a varios con discapacidades físicas, o muertos.

Otro factor que afecta a los buzos es la falta de conocimiento de los riesgos, de entrenamiento, falta de equipo adecuado y de opciones laborales y económicas.

La historia de Prudo

Uno de los buzos accidentados en la pesca de langosta es Ricardo Clarence Prudo, miskito, fallecido hace un año.

Se inició como cayuquero (remero) a los 11 años y como buzo a los 15, trabajando frente a las playas de Tasbapounie.

Él mismo enseñó a bucear a varios de sus parientes jóvenes, que trabajaron como cayuqueros con él.

Se accidentó por última vez en la embarcación langostera “Sea Ranger” el 24 de marzo de 1999 y quedó parapléjico. Tenía antecedentes de trauma craneal de otro accidente sufrido en 1991. Había perdido el equilibrio y le costaba caminar.

Prudo gestionó una indemnización ante el Ministerio del Trabajo (MITRAB) y después inició una demanda laboral en el Juzgado Civil de Distrito de Bluefields en busca de una pensión por invalidez por enfermedad profesional.

Ninguna de las gestiones tuvo éxito y tras permanecer hospitalizado por casi un año, por ulceras y otras afectaciones que ameritaron intervenciones quirúrgicas, fue llevado a Managua por sus familiares donde falleció el 15 de octubre del 2001 a los 45 años.

Legislación en el buceo comercial

Acosta explicó que la legislación nacional e internacional protege la salud e higiene ocupacional de los trabajadores del buceo.

Sin embargo, “el papel de las instituciones estatales encargadas de aplicar estas normas es tan pasivo que en la mayoría de los casos se torna negligente”.

Estas instituciones aducen falta de presupuesto y capacidad técnica de sus funcionarios para cumplir las leyes.

La investigadora dice que también los sindicatos de trabajadores del mar son organizaciones incipientes y los patronos se valen de toda su capacidad económica y política para impedir que se desarrollen.

“A lo anterior se suma que los trabajadores son miembros de pueblos indígenas que residen en áreas remotas y marginadas, donde el poder de los empresarios se impone en muchos casos sobre las mismas debilidades de los líderes sindicales o sobre los propios funcionarios públicos encargados de aplicar la legislación de protección laboral”, dijo Acosta.

Alcohol y drogas

Para el doctor Donald Weil, otro investigador del caso, existe una estrecha relación entre los síntomas del síndrome de descompresión y el uso de drogas legales como el alcohol, además de drogas ilegales.

Asegura que muchos buzos se encuentran ya afectados con el síndrome de descompresión, cuyos síntomas son dolores musculares, en las articulaciones, dolores de oídos y cabeza, migrañas, adormecimiento de las extremidades y un malestar general.

Weil dice que en el síndrome de descompresión se observa la presencia de lesiones físicas y hasta parálisis. Debido a la falta de acceso al control médico, los buzos se automedican para mitigar los dolores; se inyectan calcio, toman vitaminas y utilizan el alcohol como relajante.

Langosta caribeña

En el año 2000, Nicaragua exportó 4,032,000 libras de langosta, capturadas casi exclusivamente en la Costa Caribe de Nicaragua, produciendo unos US$21 millones en divisas a los exportadores.

-Los mariscos ocupan el segundo rubro de exportación nacional después del café. Los trabajadores del buceo para la captura de la langosta en Nicaragua, se concentran en las regiones autónomas de la Costa caribeña y se estima que el 98 por ciento de ellos son del pueblo indígena miskito.

Agarran “valor”

El alcohol y otras drogas, como la marihuana y el “crack”, son utilizados por los trabajadores del buceo antes de embarcarse o para tener más coraje cuando tienen que sumergirse sin la suficiente protección   
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