ESCRIBANOS
EDICIONES ANTERIORES
LA PRENSA
OTROS SUPLEMENTOS
SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA / SáBADO 30 DE AGOSTO DE 2003
PORTADA
CUENTO NICARAGÜENSE
POESIA NICARAGÜENSE
LEXICOGRAFIA
KINO-BIO-CINE
ENSAYOS
PINTURA
MUSICA
COMENTARIO
CRITICA
Borges y la influencia de los libros

Foto  

 

César Augusto Bravo Vargas

Jorge Luis Borges, una leyenda literaria, nació el 24 de agosto de 1899, descrito por María Camila Isaza, como un hombre de acción, de coraje, gran pensador. La tiniebla que lo poseería por el resto de su vida y que inició a los 30 años, a la par de su afán infatigable por buscar el conocimiento, lo llevó a ver cosas que ningún vidente jamás vería, a percibir el sentido de las cosas de una forma diferente al sentido común.

Todo lo halló en la lectura, elemento mismo que lo llevó a perseguir y dominar varios idiomas, rompiendo así las barreras que impone la lengua para transportarlo al contacto directo con las mentes más especulativas de la literatura universal. El inglés lo trae en los genes, en su casa se hablaba en inglés y español, Arthur Schopenhauer (filósofo 1788-1860), fue la motivación que lo llevó a dominar la lengua alemana, y así con el italiano, anglosajón y francés.

Borges partió con un ejemplo de Cervantes acerca del papel beligerante y determinante que desempeñaron los “libros de caballería” para edificar su monumento literario, “Don quijote de la Mancha”. La manera de cómo el escritor norteamericano William Faulkner y el mexicano Juan Rulfo influyeron decisivamente en la obra de Gabriel García Márquez, abarcando desde las temáticas, pasando por el proyecto ficcional, hasta las técnicas narrativas. A la vez que Faulkner heredara las técnicas narrativas y las estrategias forjadas por William James, Sigmund Freud, James Joyce y Virginia Wolf.

Aún en la ecléctica obra dariana podemos encontrar las huellas de la literatura griega, indigenista, francesa, inglesa, alemana, etc. que siguió Darío para edificar el Modernismo. El mismo Borges de no haberse inspirado en un episodio de Don Quijote, jamás hubiera escrito “La visera fatal”. Para resumir todo lo anterior, es decir, la influencia decisiva que ejercerán los libros actuales sobre los venideros, los libros anteriores sobre los actuales, lo resume en una frase que le revelara a Alberto Manguel: “Los Libros hacen a los libros, con la ayuda de sus escritores”. Para reforzar este apotegma recurre a la obra de José Ortega y Gasset que ejerció una amplia, profunda y multifacética influencia en la cultura hispanoamericana.

Otro elemento indisociable de la literatura, señala Borges, es que “La obra hace al escritor y no el escritor a la obra”. Esto llevado por la manera de cómo la obra “100 años de Soledad”, hace de García Márquez, un revolucionario de la novela. El libro “Mitos y Mitotes”, en su erudición salpicada de literatura europea, de la influencia de Lezama, y la chontaleñidad, hacen de su autor, Guillermo Rothschuh T. el padre del ensayo nicaragüense. Darío en “Historia de mis Libros” señaló cómo cada obra lo va ubicando como escritor consagrado.  
.


---
Payo Tábora


Borges y la influencia de los libros