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LUNES 27 DE ENERO DEL 2003 / EDICION No. 22984 / ACTUALIZADA 1:30 am
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Herrera se lava las manos

Foto  
.Niega cualquier responsabilidad en el desvío de armas, y recomienda que pregunten a Calderón y Cordero por qué cambiaron el contrato original
.Desmiente al ex embajador de EE.UU. Oliver Garza, y asegura que nunca le dijo que las armas eran para coleccionistas norteamericanos

En esta imagen de archivo, René Herrera platica amistosamente con el ex jefe de la Policía, Franco Montealegre, y el ex embajador de EE.UU. Oliver Garza, a quien ahora desmiente.

 

Luis Felipe Palacios
felipe.palacios@laprensa.com.ni

El ex ministro de Gobernación y actual diputado René Herrera alegó ayer que “nunca” supo que los 3,000 fusiles AK y 2.5 millones de municiones que fueron desviadas a paramilitares colombianos tuviera como supuesto destino la Policía Nacional de Panamá, porque el contrato original que autorizó era un intercambio de armamento entre la Policía de Nicaragua y el Grupo de Representaciones Internacionales (GIRSA) de Guatemala.

Herrera, quien ayer regresó de México, pidió preguntar —sin mencionarlos— al actual jefe de la Policía, Edwin Cordero Ardila, y al ex inspector general del Ejército, Roberto Calderón Meza, el porqué se cambió el plan original sobre la permuta de armas.

“En ningún momento supe que se trataba de un supuesto negocio con la Policía de Panamá o con otro país. Siempre fue un trato directo entre la Policía Nacional y GIRSA. Nunca se mencionó la palabra Panamá y mucho menos que fuese para otros propósitos”, sostuvo.

Herrera, quien dejó el cargo de ministro de Gobernación el 30 de septiembre de 2000 —un año y once días después de que el Ejército de Nicaragua entregara a Cordero la polémica orden de compra emitida supuestamente por la Policía de Panamá— señaló que el contrato de intención era intercambiar fusiles AK por un paquete de pistolas Jericho y subametralladoras Uzi.

El mismo acuerdo, añadió, lo consultó con el entonces embajador de los Estados Unidos, Oliver Garza; el hoy ex presidente Arnoldo Alemán y la Contraloría General de la República.


CORDERO Y CALDERON

Herrera dijo desconocer cómo el mismo armamento nicaragüense a permutar directamente con la empresa guatemalteca, aparece luego en una orden de compra entre la policía nicaragüense y la Policía de Panamá.

“Habrá que preguntar a los que siguen, conforme ese informe (de la OEA) de qué se trata”, añadió, en referencia a Cordero y Calderón.

“Si hubo cambios después, si hubo modificaciones, no es responsabilidad mía, habría que pedir explicaciones de por qué” (se hizo el cambio), insistió.

Herrera defendió que su actuación se enmarcó conforme a las funciones que la Ley le concedía como ministro de Gobernación, y explicó que confió en GIRSA, “por sus orígenes de industria militar israelita (que) daba la confianza de tratarse de una empresa seria y no de mercaderes individuales de armas”.

Asimismo, no le pareció nada extraño pedir a la Contraloría que se eximiera de la Ley de Contrataciones del Estado la permuta de armas, porque entre otras razones se trataba de un intercambio directo de armamento.

“Hay montones de ocasiones en que las empresas del Estado como instituciones allegadas solicitan el que se les exima de la Ley de Contrataciones del Estado, no con el ánimo de no cumplir con la Ley, sino por cubrir con prontitud la obtención de las armas cortas, las pistolas, pero no era ningún ánimo de evadir ninguna Ley”, justificó.

No obstante, Herrera negó que él haya descrito al embajador Garza que la transacción se trataba de un armamento antiguo que sería para un agente, que luego revendería las armas a coleccionistas de los Estados Unidos. “El entendido era que GIRSA adquiría los AK y entregaba las pistolas. Ellos (GIRSA) dijeron que iban a convertir las AK en armas de cacería o algo así”, afirmó.

Herrera afirmó que no enviará ninguna nota de protesta a la OEA por haberlo mencionado como implicado en el desvío de armas nicaragüenses a las Autodefensas Unidas de Colombia: “De ninguna manera tengo que protestar, porque no se me está acusando absolutamente de nada, y cuando hablan de negligencia profesional, no se están refiriendo a mí”, expresó.


SUGIRIO NO INVESTIGAR

El diputado René Herrera admitió que cuando fungió como primer secretario de la Asamblea Nacional, el diputado Noel Pereira Majano —presidente de la Comisión Anticorrupción— le preguntó sí había necesidad de abrir investigación sobre el desvío de armas, y él le sugirió que no.

“El maestro Pereira Majano me consultó si valía la pena o no, si era conveniente o no abrir una investigación o no, y le dije: Maestro, mire, en este momento va a iniciarse una investigación internacional de la OEA, sería bueno darle chance que ellos vengan a hacer sus entrevistas”, justificó.

“Yo no le puedo ordenar a ningún miembro de la cámara de la Asamblea Nacional ordenar que se haga o no se haga. Fue una consulta, y yo le di una sugerencia”, añadió.

“Me parecía que era bueno dejar primero que se dilucidaran las situaciones que se habían dado y me parecía sensato, prudente, dejar que se hiciera la investigación de la OEA y después hacer todas las investigaciones pertinentes”.  
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