D’fiesta
Los Zompopos: Un baile de fe
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El baile de Los Zompopos es una de las tradiciones más arraigadas en los habitantes del Municipio de Altagracia. En estos días puede ser testigo de la devoción con que los habitantes de este lugar mueven sus cuerpos al compás de tambores en muestra de agradecimiento a San Diego de Alcalá |
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Edith Pineda edith.pineda@laprensa.com.ni
Aunque los habitantes del Municipio de Altagracia, ubicado a unos 12 kilómetros del puerto de Moyogalpa en la Isla de Ometepe, no saben a ciencia cierta desde cuándo data la tradición del baile de Los Zompopos preparan sus fiestas con una dedicación muy especial.
La verdad es que “aquí nadie sabe cuándo ni quiénes trajeron a San Diego, todos los que dicen que fueron es mentira”, sostiene Don Constantino Angulo Arias, quien con 96 años de edad es el hombre más longevo de la Isla y según referencias el que “más sabe de la tradición”.
Don Constantino relata que del origen del baile de Los Zompopos sólo se sabe que fue a raíz de que la isla fue invadida por una plaga incontrolable de la hormiga conocida como zompopo, todos los cultivos estaban dañados y “nuestros antepasados estaban muy tristes”.
Relata Don Constantino que para entonces unos sacerdotes franciscanos, que venían de Guatemala se dirigían a la isla portando la imagen de San Diego de Alcalá, tallada en madera. Hasta ahora él no se explica cómo ni por qué llegaron “pero sucedió”, dice.
“Al darse cuenta los habitantes de la Isla, hicieron tambores de mala muerte y con éstos ofrecieron a San Diego ir al puerto bailando al toque de dichos instrumentos, tocando con todo el corazón ida y vuelta”, narra Don Constantino.
En el recorrido iban espantándose los zompopos con las ramas de los árboles, por eso la tradición manda que quienes bailen lo hagan sacudiendo unas ramas al son y ritmo de los tambores.
PARTE DE LAS CELEBRACIONES
En Altagracia realizan los primeros honores a San Diego de Alcalá el día 28 de octubre, desde entonces la imagen duerme una noche en la casa de un poblador y ahí organizan rezos y acostumbran repartir comida o frutas entre los asistentes y queman pólvora. Los rezos son durante la noche. Por la mañana la imagen es devuelta a la iglesia y luego de una misa es entregada a un nuevo mayordomo, que es el nombramiento que se le da al que recibe a San Diego de Alcalá en su hogar.
BAILANDO CON FE Y DEVOCIÓN
El último día de celebraciones es el 17 de noviembre, la imagen de San Diego será adornada por los fieles para primero ofrecer una misa en acción de gracias y luego sacarla en procesión. La procesión es acompañada al son de tambores y es aquí donde se puede apreciar mejor la tradición del baile de Los Zompopos. Todos los habitantes con ramas en mano, con el corazón y la fe en la protección de su patrono, danzan con alegría y fervor religioso.
ÚNICAMENTE EN ALTAGRACIA
Don Constantino Angulo, a sus 96 años, es el principal promotor de la tradición del baile de Los Zompopos. Aprendió el son de oído y aún lo ejecuta con la
habilidad y destreza de sus mejores años. Hoy hará el recorrido “al pie de la imagen”.
EL GRAN DÍA DE SAN DIEGO
El jueves 13, a las diez de la mañana en la parroquia San Diego de Alcalá, del Municipio de Altagracia, se realiza una misa solemne, con la participación de toda la feligresía. A continuación la imagen es trasladada a la casa de un mayordomo y homenajeada durante la noche por los habitantes del pueblo con música de chicheros, pólvora y rezos.

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