ESCRIBANOS
EDICIONES ANTERIORES
LA PRENSA
OTROS SUPLEMENTOS
SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA / SáBADO 14 DE AGOSTO DE 2004
PORTADA
CUENTO NICARAGÜENSE
POESIA NICARAGÜENSE
LEXICOGRAFIA
KINO-BIO-CINE
ENSAYOS
PINTURA
MUSICA
COMENTARIO
CRITICA
Una declaración sepultada

Martha Elena Cerda M

Hacía ya veinticinco años sin verlo. La primera vez que se separaron era una chiquilla soberbia de nueve años. Una niña tonta creída de su amor. Este distanciamiento representó el saboreo de un sentimiento extremo y contrario al mensaje de “Amaos los unos a los otros”.

Una sensación de inefable vacío, de inseguridad implantó una huella indeleble. Con el tiempo, para muchos todo era normal: su extraversión, sus estruendosas carcajadas, su coquetería, su actitud controversial, contestataria y terca, y por increíble que parezca.... su intransparente debilidad. ¡ Qué sopa de características!

La necesidad latente de verlo fue el deseo represo de todo el tiempo. Allí en la alegría más visible: la congoja por el desaparecido escribía letreros imaginarios de “Se busca” por doquiera que iba. La ansiedad por el que nada se sabe, por el que dijo adiós y arrancó fríamente de un tajo las raíces que tejían algún tipo de afecto o de relación que... tal vez existió.

Cada día, cada mes, cada año la espera de una sorpresa permanecía agazapada en el recoveco más oscuro del intrincado yo.

A cada momento se decía, recordando un pertinente proverbio bíblico: “Buen remedio es el corazón alegre pero el ánimo triste resta energías”.

Otro hombre, con un amor diferente, invisibilizó vacilaciones, pero allí en lo más soterrado de su ser, un personaje desdibujado por la neblina del tiempo y un sentimiento comprimido, a punto de explotar, como sucede con un cuerpo que no cabe en un vestuario de menor talla: asomaba amenazante su fantasmagórica presencia.

Un día , durante un viaje , lo vio, lo abrazó y besó con frío de cariño y sed de recuerdos. El pasado afloraba. No lo vio tan imponente como en sus sueños de niña. Se percató de que el sentimiento estaba oxidado, frente a frente , entre sus brazos; pero en pos de una naturaleza muerta. No pudo decirle todo lo que quería “abrázame muy fuerte amor, manténme así a tu lado...”, como reza la canción.

Ahora sabe que una vez más, la declaración no fue. El va por un camino; ella, por otro ¡tantos vigores dispersos! ..., y sin decirle: te he extrañado porque soy parte tuya, por las muchas veces que me llevaste a horcajadas, porque en ese entonces me sentía completa y no escindida, por las canciones locas que susurraste en mi oído : Put your head on my shoulder, You are my destiny y El amor es una cosa esplendorosa. Eso y muchas cosas más.  
.


---
Transporte de café en mulas


Una declaración sepultada