Aclaración
Donantes
Tengo el honor de referirme al informe publicado en el Diario LA PRENSA el sábado 8 de mayo de este año en la sección 2A, bajo el título Donantes presionan por seguridad jurídica.
En dicho artículo se me atribuyen varias frases y opiniones que nunca he expresado y actitudes que no comparto. En realidad durante un evento oficial el 7 de mayo, en una corta respuesta a la pregunta de un reportero sobre problemas institucionales nicaragüenses, yo le había expresado mi opinión que si en verdad existiera cualquier problema o dificultad —por el respeto que tengo sobre la soberanía nacional— no me incumbiría pronunciarme sobre tales cuestiones, y que más bien éstas deberían ser únicamente solucionadas por los mismos actores nicaragüenses en el marco de sus competencias institucionales en un diálogo nacional.
Asimismo deseo asegurar que en el marco de las recientes consultas intergubernamentales no se formuló las más mínima presión y que —por el contrario— dichas consultas se destacaron por un ambiente muy amistoso y de mutuo respeto. Por ello lamento tener que informar que el título arriba mencionado da una imagen totalmente errónea del ambiente de cordialidad y respeto mutuo en que se llevaron a cabo las consultas.
Hans Petersman Embajador de Alemania en Nicaragua
RESPUESTA
La única frase atribuida al señor Embajador
en el artículo referido, está debidamente respaldada con una grabación, exactamente transcrita y que la ponemos a su orden. El cuerpo del artículo está referido a declaraciones del señor Wolfram Klein, jefe de una delegación del Gobierno de Alemania en visita por Nicaragua y El Salvador, en las que el funcionario considera que en Nicaragua no hay seguridad jurídica y que las empresas alemanas están dispuestas a invertir en países en donde sí existe esa seguridad, grabación que también está a la disposición del embajador.
Respecto al titular, lamentamos que nuestra interpretación de estas declaraciones le haya ocasionado molestias, pero es evidente que sin un fortalecimiento del Poder Judicial las posibilidades de inversión alemana son casi nulas.
La editora

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