Sánchez al tanto de los abusos
Agencias
El abogado de uno de los militares estadounidenses acusados de torturas en la cárcel iraquí de Abu Gharib ha dicho que el responsable de las fuerzas de EE.UU. en Irak, el general Ricardo Sánchez, asistió a algunos interrogatorios.
En su edición digital de ayer domingo, el diario The Washington Post informó de este hecho citando como fuente la grabación de una audiencia militar.
Según el diario, el capitán Robert Shuck, abogado del sargento Ivan Frederick, uno de los acusados por presuntas torturas, afirmó que un oficial de esa prisión le dijo que el general Sánchez y otros oficiales estuvieron presentes cuando se practicaron algunos “interrogatorios y/o malos tratos cometidos contra los prisioneros”.
Frederick pertenece a la 372 Compañía de la Policía Militar y es uno de los siete soldados estadounidenses —cuatro hombres y tres mujeres— acusados de torturar y maltratar a los prisioneros iraquíes en esa cárcel cercana a Bagdad.
Según el abogado militar, el mismo oficial le contó que tanto el general Sánchez como otros superiores estaban al corriente de lo que pasaba en Abu Gharib, añade el rotativo.
Durante una audiencia el pasado 2 de abril, el abogado militar declaró que el comandante de la compañía a la que pertenecía Frederick, Donald Reese, estaba dispuesto a testificar a cambio de su inmunidad.
Según la grabación del diario The Washington Post, el capitán Shuck fue interrogado por un procurador militar sobre esta declaración:
“Quiere usted decir que el capitán Reese va a testificar que el general Sánchez estaba al corriente de lo que pasaba”, pregunta el procurador militar, John McCabe.
“Es lo que me ha dicho”, responde Shuck, quien añade: “soy un oficial del tribunal y no mentiría”.
Según el Post, el general Mark Kimmitt, portavoz del ejército estadounidense en Irak, ha dicho que es imposible que el general Sánchez comentara esas afirmaciones pero que “esperaba la ocasión” de responder.
El sargento Frederick está acusado de malos tratos. El pasado 19 de mayo un tribunal condenó en Bagdad al soldado estadounidense Jeremy C. Sivits, de 24 años, a un año de cárcel tras encontrarle culpable de tres cargos relacionados con las torturas a presos iraquíes.
Sivits, quien tenía el cargo de “especialista” dentro de la Policía Militar, será además expulsado del Ejército y degradado en tres categorías, hasta quedar como mero soldado raso.
INVESTIGAN PARTICIPACION DE CONTRATISTAS CIVILES
El Gobierno estadounidense ha reiterado su intención de llevar ante la justicia a los contratistas civiles sospechosos de haber participado en las torturas a los prisioneros iraquíes.
Con ese objetivo, el Departamento de Justicia ha empezado a investigar los casos de civiles en los que el Pentágono no lo hizo aún, explicó este fin de semana una fuente de la Fiscalía General estadounidense.
Muchos de los trabajadores de empresas civiles contratados por el Pentágono fueron destinados por el Departamento de Defensa a la cárcel de Abu Gharib, cerca de Bagdad, en la que, según Washington, el derrocado régimen de Saddam Hussein torturaba a sus enemigos políticos y en la que los soldados estadounidenses aparecen en fotos torturando a los prisioneros iraquíes en la época post-Saddam.
El rotativo Washington Post informó que la compañía Titan Corporation, que facilita traductores al Pentágono, confirmó el viernes que ha dado por terminado su contrato con uno de sus empleados en Irak, Adel Najla, mencionado en un informe del Ejército sobre abusos en ese país árabe.
Najla señaló que no denunció los supuestos abusos que al parecer observó, porque algunos soldados estadounidenses que informaron sobre torturas a los prisioneros se vieron en problemas.
Las alegaciones de ultrajes en Abu Gharib por parte de civiles estadounidenses constituyen, en opinión de los analistas, un problema añadido, ya que habrá que dilucidar qué justicia debe juzgarlos, si la civil o la militar.
LONDRES MOLESTO
El Gobierno del Reino Unido está molesto con las “tácticas militares severas” de Estados Unidos en Irak, según un memorando del Ministerio de Exteriores británico filtrado a The Sunday Times.
El documento consta de seis páginas fechadas el pasado día 19 y analiza la estrategia del Ejecutivo de Londres ante el traspaso de poder a un Gobierno de transición iraquí, previsto para el próximo 30 de junio.
El memorando dice que “las tácticas militares severas de EE.UU. en Faluya y Nayaf, hace varias semanas, han reavivado la oposición de los suníes y chiíes contra la coalición, y nos ha hecho perder mucho apoyo público dentro de Irak”.
“El escándalo del trato a los prisioneros en Abu Ghraib (afueras de Bagdad) ha minado la autoridad moral de la coalición, dentro de Irak e internacionalmente”, indica también el informe.
Asimismo, el documento habla de “la necesidad de redoblar nuestros esfuerzos para garantizar un enfoque sensible y sensato de Estados Unidos en sus operaciones militares”, y agrega que no deberían “subestimarse las actuales dificultades” en Irak.
BUSH INICIA CAMPAÑA
El Presidente de EE.UU., George W. Bush, pone en marcha hoy una ambiciosa campaña de relaciones públicas para desviar la atención del escándalo de abusos a presos iraquíes y otros reveses que le han mermado apoyo nacional e internacional.

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