Con las lluvias llegan las plagas
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Para las autoridades sanitarias esta temporada es sinónimo de alerta. Durante estos seis meses “de agua” las enfermedades “se disparan” mandando a una buena cantidad de niños y jóvenes, cuando tienen suerte, al hospital y en caso contrario al cementerio |
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Los niños son los principales afectados por las enfermedades características de la época lluviosa, cuyos efectos se agravan por la deficiente infraestructura de las redes hidrosanitarias.
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Roberto Pérez Solís
Las lluvias que bañaron el territorio nacional durante la pasada semana significaron para el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) la entrada de la época de invierno. Para los agricultores, estos primeros aguaceros son la ilusión de una buena cosecha. Sin embargo, para las autoridades del Ministerio de Salud (Minsa), las lluvias representan la llegada de la diarrea, el dengue, la malaria y las llamadas Infecciones Respiratorias Agudas (IRAS).
Todos los años, de acuerdo a estadísticas del Minsa, estas enfermedades afectan, envían al hospital a miles de nicaragüenses y en algunos casos hasta causan la muerte, particularmente a niños, sobre todo cuando no son tratados médicamente de la mejor manera.
Con las lluvias aumenta la proliferación de los mosquitos, aedes aegyptis y anófeles, transmisores del dengue y la malaria. Las moscas también se dispersan por los puntos cardinales del país, propiciando la aparición de los casos de diarrea.
DIARREAS PUNTEAN
En los últimos tres años el Minsa registra 631 mil 945 casos de diarrea, un promedio de 210 mil 648 casos por año. Esta institución conoce entre tres mil y cuatro mil casos por semana durante la época seca. Pero con las lluvias estas cifras se duplican con facilidad.
“Una buena parte de la población en la zona central, norte y la Costa Atlántica se abastece de agua en los ríos. Con las lluvias hay arrastre de muchos contaminantes que están en los campos y van a caer en los ríos o quebradas. Las moscas en la basura acumulada empiezan a multiplicarse”, indicó el doctor Juan José Amador, Director de Epidemiología del Minsa.
Para el caso de la malaria tipo vivax, la más común en el país, el promedio de reportes en invierno ronda los 143 casos por semana. En los últimos 36 meses se registra un total de 20 mil 596 casos, unos 6 mil 865 por año. Las condiciones de temperatura junto a la húmeda favorecen la multiplicación de los vectores transmisores de esta enfermedad.
“Hay contenedores en los patios que tienen agua o basura y una vez que empieza a llover son focos de mosquitos. Nosotros nos encontramos a veces que de cada 100 casas inspeccionadas 50 pueden llegar a tener mosquitos”, agregó.
CASOS DE MALARIA EN PLENO DESCENSO
Sin embargo, la malaria es la única enfermedad que ha logrado una disminución significativa en los últimos años al pasar de 50 mil 136 casos, reportados en 1997, hasta los 5,064 del año pasado. Para el Minsa, en unos cuantos años la enfermedad podría presentarse en una mínima expresión.
Las actividades de rociado en las comunidades “maláricas” de las zonas rurales del norte y atlántico del país, el incremento de personas que reciben tratamientos a base de antibióticos y la entrega de unos cien mil mosquiteros impregnados de insecticida, en los últimos años, han servido para lograr esta reducción.
DENGUE SE MANTIENE
“Con el dengue seguimos registrando año con año unos 10 mil casos sospechosos sin tendencia a disminuir, confirmados hemos registrado 2,215 casos en el 2001, al año siguiente 2,153 y 2,743 el año pasado para un total de 7,111, lo que demuestra que la población se sigue infectando”, expresó Amador.
Según el funcionario, la falta de antibióticos para tratar a las personas afectadas y las deficiencias de infraestructura hidrosanitaria que existen en el país hacen que esta enfermedad mantenga su promedio de casos anuales.
“No tenemos la organización social, no existe en Nicaragua un tren de servicio de recolección de basura adecuado, mientras no cambiemos la actitud, de esperar de que todo lo haga el Minsa, esta situación no va a mejorar”, afirmó Amador.
El número de casos de dengue tipo hemorrágico registrados en los últimos tres años ha sido muy similar. Anualmente el Departamento de Vigilancia Epidemiológica registra en promedio unos 283 casos.
MÁS DE UN MILLÓN DE CASOS POR AÑO
Las Infecciones Respiratorias Agudas o IRAS están presentes en todo el año. No obstante, los especialistas indican que los cambios de clima ocurridos con las lluvias favorecen la aparición de enfermedades como la gripe y la neumonía.
Los niños muchas veces cuando van a la escuela son sorprendidos por las lluvias permaneciendo mojados o húmedos hasta que regresan a sus hogares. Estar en estas condiciones por mucho tiempo hace que los menores disminuyan sus defensas locales en las vías respiratorias, adquiriendo con facilidad diferentes tipos de cuadros virales.
El promedio de IRAS en los últimos tres años es de un millón 388 mil 811 casos.
GRUPOS AFECTADOS
“La diarrea afecta más a los niños menores de cinco años, pero el impacto está en los menores de un año, con el dengue la frecuencia aumenta a partir de los niños entre 4 y 5 años, siendo el período pico entre los 7 y 9, la malaria se presenta generalmente en adultos jóvenes y mayores. Las enfermedades respiratorias se presentan en niños menores de cinco años”, destacó el doctor Juan José Amador.
MINSA SE PREPARA
Para este año el Minsa se ha propuesto reducir el número de casos de enfermedades. Para cumplir con sus metas han creado el llamado Plan de Gestión Integrada.
Lo que se busca con este plan, según el doctor Juan José Amador, es integrar, responsabilizar y aumentar el nivel de conciencia y preocupación de los miembros de las comunidades sobre estas enfermedades. Una vez cumplido este primer paso, vendría el trabajo en conjunto con el Minsa.
La institución sanitaria durante la estación lluviosa hará tres inspecciones domiciliares para eliminar los mosquitos mediante la abatización y rociado de insecticida. También entregarán más de cien mil mosquiteros en las zonas rurales.
“Vamos a mantener un sistema de vigilancia de calidad del agua, tenemos listas todas nuestras unidades de rehidratación oral, vamos a implementar una estrategia de comunicación comunitaria con mensajes radiales, televisivos y en los periódicos. Sin embargo, para tener éxito se necesita del apoyo del pueblo en general”, concluyó el director de Epidemiología.
MUERTOS EN TRES AÑOS
939 IRAS
531diarrea
38dengue
24malaria

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