Cardenal oficializó Año Jubilar en Jinotepe
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Obando y Bravo invitó a la conversión, el entendimiento, el perdón y el arrepentimiento |
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Santiago Apóstol, patrono de Jinotepe, recibió el abrazo de centenares de fieles que subieron hasta su altar en franca expresión de fe.
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Lucía Vargas C./Corresponsal
CARAZO.- Los jinotepinos católicos esperaron con paciencia su turno para dar un abrazo a su patrono Santiago Apóstol, en ocasión de promulgarse oficialmente el Año Jubilar, que parte de la fecha 25 de julio, día que es dedicado a este santo del evangelio.
El cardenal Miguel Obando ofició una misa e invitar al pueblo creyente a la conversión, el entendimiento, el perdón y el arrepentimiento, para luego sellar la promulgación del Año Jubilar con un abrazo a Santiago.
El acto fue imitado por las autoridades municipales, concejales, jefes de Policía y personalidades de Jinotepe que participaron de la misa. Al dar el abrazo al patrono, se comprometieron a aferrarse a la conversión.
El acto religioso atrajo a centenares de devotos de “Chago”, que fielmente subieron hasta la tarima donde fue colocada la imagen para abrazar al santo y solicitar que cuide de su pueblo con el coraje que lo caracterizó en sus tiempos de evangelización.
CAMBIO DE MENTALIDAD
Para la Iglesia este Año Santo es un reto al fortalecimiento del compromiso cristiano y recuerda la peregrinación de Santiago en Compostela España, según dijo el cardenal Obando. “Esta fiesta jubilar nos está invitando al cambio de mentalidad y a mirar no solamente las cosas de la Tierra, sino las cosas de arriba”, indicó el religioso.
Consideró que además nos llama a un cambio de corazón y acercarnos al sacramento de la reconciliación para estar prestos a recibir las bendiciones y así ganar indulgencias.
La actividad fue motivada por monseñor Bismarck Carballo, Vicario Episcopal de Carazo, el presbítero Oscar Castillo y el Comité de Mayordomía de Santiago.
Monseñor dio lectura del acta oficial que proclama el año 2004 como Año Jubilar, tras recordar que fue promulgado por el Papa Calixto II, hace 882 años.

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