Garza
Gabriel Conde
Tremenda alharaca patriótica y antiimperialista ha desatado entre los diputados la presencia en Nicaragua de Oliver Garza, a quien se le ha endilgado todo un abecedario de epítetos, a cual más injurioso. Inclusive el diputado Figueroa pide al presidente Bolaños expresar su repudio enérgico al Gobierno de EE.UU. por el injerencismo (big stick) del “procónsul” Garza.
Yo les digo a los diputados Núñez, Figueroa, Castro, Arce, Morales Carazo, Quiñónez, Navarro y demás limosneros con garrote, que convoquen a una sesión solemne e histórica de su Asamblea en la que declaren non-grato al interino embajador y nos demuestren que así como roncan duermen.
Pero no se atreven a jalarle el viril al mono. Sólo tienen agallas para ensañarse con el Presidente, a quien no han dejado gobernar porque les interesa que el país no progrese y la pobreza aumente, ya que de ésta se alimentan, nutren y refocilan los ahora obesos Porras, Quiñónez, Marenco y otros de mayor o menor cuantía.
Independiente de los criterios nacionalistas, que en algunos puntos comparte la mayoría de los nicaragüenses, desgraciadamente no podemos olvidarnos de que el que paga la orquesta, pone la música que le da la gana. ¡Hombre! Dejen que el país avance, no sean ñángaras, como decía Sandino.

|