Supuesto favoritismo de la administración Bush en ayuda a damnificados
 |
|
 |
Prensa critica contratos dados sin licitación a algunas firmas ligadas a republicanos |
|
|
Botes arrojados a la costa por las aguas embravecidas que provocó el huracán Katrina en Nueva Orleans.(LA PRENSA/AP/Kevork Djanszesian)
|
|
Jerome Bernard AFP
WASHINGTON.- Las sospechas de derroche de fondos, fraude y favoritismo se multiplican respecto a los contratos firmados con empresas privadas para ayudar a los sobrevivientes del huracán Katrina, a lo cual el gobierno del presidente George W. Bush respondió invocando la urgencia de la situación y prometiendo un control más estricto.
Según el diario The New York Times, más de 80% de los contratos firmados por la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA) luego del 29 de agosto, por unos 1,500 millones de dólares, fueron atribuidos sin licitación o ante un número limitado de ofertas.
The Washington Post destaca este miércoles un contrato por 236 millones de dólares firmado con Carnival Cruise Lines para alojar damnificados durante seis meses en tres de sus cruceros.
Las naves están actualmente medio vacías a orillas del Mississippi y en la bahía de Mobile (Alabama). Aunque los buques estuvieran colmados con 7,116 personas durante seis meses, el precio por persona rondó los 1,275 dólares la semana, cuando un crucero de una semana cuesta 599 dólares.
“Una solución temporaria a corto plazo se transformó en un contrato a un precio excesivo en favor de una compañía de cruceros”, denunciaron en un comunicado los senadores Barack Obama, demócrata, y el republicano Tom Coburn, que reclaman a Bush nombrar un encargado de controlar los gastos relacionados con Katrina.
Las críticas apuntan también a una empresa de Florida, AshBritt, ligada al gobernador de Mississippi, el republicano Haley Barbour, que obtuvo un contrato por 568 millones de dólares, considerado excesivo, para limpiar de desechos las regiones devastadas.
Las acusaciones de favoritismo afectan asimismo los contratos firmados por Kellogg, Brown and Root, filial del grupo Halliburton, que fuera dirigido por el vicepresidente Dick Cheney y acusado de sobrefacturar por servicios brindados en Irak, y por la firma Bechtel, también estrechamente ligada al entorno del presidente Bush.
También se detectaron supuestos fraudes de empleados federales autorizados a utilizar tarjetas de crédito del gobierno con un límite de 250,000 dólares, para gastos no necesariamente relacionados con las operaciones de socorro por el huracán.
JUSTIFICAN POR “URGENCIA”
El secretario de Seguridad Interior Michael Chertoff aludió el martes a razones de urgencia, para explicar por qué no se siguieron los procedimientos habituales.
“Cuando se enfrenta una situación en la que se debe salvar vidas y asegurarse de que la gente sea alimentada, tenga agua y refugio, no se puede responder a esas necesidades urgentes con un procedimiento lento”, argumentó.
La semana pasada, el inspector general del departamento de Seguridad Interior, Richard Skinner, encargado de controlar las actividades del departamento, anunció la creación de una “oficina especial” para verificar el empleo de los fondos destinados a Luisiana, Mississippi y Alabama.
Bush prometió un plan de reconstrucción masivo en las regiones devastadas por Katrina y en menor medida por el ciclón Rita.
El Congreso ya destinó más de 62,000 millones de dólares adicionales para las tareas de socorro, pero algunos expertos piensan que la factura total ascenderá a 200,000 millones.

|