Bolaños manda más vigilancia al río San Juan
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En respuesta a demanda tica en La Haya |
Josué Bravo y María Uriarte nacionales@laprensa.com.ni
El Presidente de Costa Rica, Abel Pacheco, anunció ayer por la tarde en San José que su país acudirá al Tribunal Internacional de La Haya, a reclamar su alegado “libre derecho de navegación” en el nicaragüense río San Juan.
Luego, el presidente Enrique Bolaños, en Managua, a las 5:30 de la tarde, respondió anunciando una mayor vigilancia militar en el río San Juan y enfatizando la prohibición de que elementos armados y fuerzas extranjeras circulen por el río San Juan.
Mediante un decreto presidencial, Bolaños estableció que “cualquier pretensión de hacer efectiva la navegación armada por parte de fuerzas foráneas en aguas soberanas nicaragüenses constituye —en sí misma— una amenaza a la paz y a la seguridad interior y externa del país”.
El río San Juan, en el sur del país, es enteramente nicaragüense, aunque mediante el Tratado Cañas-Jerez (1858), Nicaragua cedió a Costa Rica el derecho de navegación en una parte del río, con objeto de comercio, no a patrullas armadas.
La Asamblea Nacional de Nicaragua, dominada por liberales y sandinistas, aprobó ayer una resolución en la que anunciaban el establecimiento de un impuesto del 35 por ciento a las importaciones costarricenses, si el país vecino hacía efectiva la demanda.
En San José, el anuncio lo realizaron ayer a las cuatro de la tarde el presidente costarricense Abel Pacheco, la primera vicepresidenta Lineth Saborío y el canciller Roberto Tovar, en Casa Presidencial.
Tovar anunció que ha girado instrucciones al embajador de Costa Rica en La Haya, para que presente el caso en la sede de la CIJ durante una audiencia que sostendrá hoy con ese organismo.
Pacheco dijo que a pesar de los avances y oportunidades de los dos países, derivados del plazo de tres años firmado el 26 de septiembre del 2002, para congelar jurídicamente el conflicto generado por la pretendida navegación de policías ticos armados en el río, “aún persiste como única fuente de discordia entre nuestros dos países el asunto de los derechos de Costa Rica sobre el río San Juan”.
“Consecuentemente, de acuerdo con el principio de convivencia pacífica entre estas dos naciones y el fiel apego de respeto al Derecho Internacional, hemos decidido elevar el caso a conocimiento de la Corte Internacional de Justicia”, explicó el mandatario costarricense.
Incrementar la presencia y la vigilancia del Ejército de Nicaragua en el río San Juan, fue una de las primeras medidas adoptadas por el presidente Enrique Bolaños.
Mediante un decreto ejecutivo, el presidente Bolaños señala que esto es para evitar, de acuerdo a las leyes del país, la navegación de efectivos armados, avituallamiento y traslado de armas, municiones y pertrechos por fuerzas extranjeras; en este caso de fuerzas de seguridad costarricenses, así como de cualquier otra actividad vinculada al tráfico ilícito de armas.
Asimismo, el presidente Bolaños ordenó al Ministerio de Gobernación, a través de la Policía Nacional, proceder al decomiso inmediato de las armas que se incauten y poner a los responsables a la orden de los tribunales de justicia nicaragüenses, para que sean procesados.
En el decreto, también se llama a la población a mantener “una monolítica y unitaria posición” alrededor de las autoridades nacionales.
El especialista en Derecho Internacional, Mauricio Herdocia, expresó: “No hay ninguna posibilidad legal o jurídica internacional para que Costa Rica pueda ampliar estos derechos (de navegación con objeto de comercio), bajo el Derecho Internacional”.
INSPECCIÓN
El jefe del Ejército de Nicaragua, general Omar Halleslevens, confirmó que la próxima semana viajará hacia la zona del río San Juan, para revisar in situ la capacidad y la eficiencia que tienen las fuerzas castrenses en esa zona, y luego decidir en cuánto aumentarán el número de efectivos y de equipos para cumplir con el decreto presidencial que ordena redoblar la vigilancia.
El ministro de Defensa, Avil Ramírez, señaló que el Ejército de Nicaragua se encuentra en condición “elevada y en disposición combativa”. (LA PRENSA/ Ludwin Loáisiga)

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