El Congreso de Guatemala aprobó los tres convenios internacionales exigidos por Estados Unidos para que cobre vigencia el tratado de libre comercio (DR-Cafta), aunque aún no está claro si empieza a regir el 15 de junio o 1 de julio próximos, pues Washington es el que certifica al país.
El Parlamento aprobó el convenio internacional para la protección de la propiedad de especies vegetales (UPOV), el cual se suma a los de Budapest y Washington, cuya ratificación ha sido pedida por Estados Unidos como requisito para dar luz verde a la puesta en vigor del acuerdo comercial.
“El Congreso cumplió su responsabilidad. Ya no hay ninguna excusa, y sólo depende de la decisión de Estados Unidos. Mi aspiración es que entre en vigencia entre el 10 y 15 de junio”, afirmó a la prensa el presidente de la Comisión de Economía del Parlamento, diputado Mariano Rayo.
El parlamentario explicó que ahora todo dependerá de la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos para que cobre vida el TLC, firmado conjuntamente con Centroamérica y República Dominicana.
“Hago una invitación amistosa, pero muy enérgica a nuestros amigos de la Embajada de Estados Unidos (en Guatemala) y al gobierno de Washington para que a la brevedad se sirvan certificar al país para que sea parte del acuerdo comercial”, dijo por su parte el presidente del Congreso, Jorge Méndez.
El convenio de Budapest, que versa sobre el reconocimiento internacional de depósitos de microorganismos, así como el de Washington, que trata lo relacionado con la cooperación en materia de patentes, fueron aprobados por el parlamento guatemalteco la semana pasada.
El sector empresarial había expresado su beneplácito porque el Congreso aprobó el 18 de mayo pasado la denominada Ley de Implementación del TLC, también exigida por Estados Unidos, pero luego quedó claro que el acuerdo comercial no puede entrar en vigencia hasta que estén ratificados los tres convenios.
Según proyecciones de la Asociación Gremial de Exportadores de Productores No Tradicionales (Agexpront), un mayor retraso de la entrada en vigencia del TLC pondría en riesgo 190,000 empleos, y se podrían perder hasta 634 millones de dólares en divisas y nuevas inversiones.
El DR-Cafta con Estados Unidos fue firmado en 2004 por Centroamérica y República Dominicana, entrando en vigencia en El Salvador, Honduras y Nicaragua.
Costa Rica es el único país signatario cuyo Congreso aún no ha ratificado el acuerdo.