El Presidente de EE.UU., George W. Bush, destacó ayer la necesidad de que los inmigrantes se asimilen y aprendan inglés si quieren convertirse en ciudadanos del país, dentro de una gira para promover la reforma migratoria.
En un discurso tras visitar un centro de acogida de inmigrantes en Omaha (Nebraska), Bush afirmó que “un aspecto de la estrategia para asegurarnos que tenemos un sistema de inmigración que funciona, que es ordenado y justo, es acercarnos y ayudar a la gente a asimilarse en este país”.
“Eso significa aprender los valores, la historia y el lenguaje de EE.UU.”, agregó.
Bush anunció que a su regreso a Washington firmará una orden ejecutiva para crear un grupo de trabajo que se centre en ampliar las clases para inmigrantes sobre esas materias, con el fin de ayudar a los extranjeros que quieran quedarse permanentemente en EE.UU. a integrarse.
En su discurso, Bush reconoció que el debate en torno a una reforma integral del sistema migratorio, en un país donde se calcula que existen doce millones de extranjeros “sin papeles”, es “un debate duro para Estados Unidos”. Esta reforma se ha convertido en uno de los principales contenciosos en el Congreso este año.
El Senado ha aprobado un proyecto de ley que combina medidas más duras de seguridad en la frontera con un programa de trabajadores temporales y una vía para regularizar a los “ilegales” que lleven más tiempo en el país y que no hayan cometido delitos. En cambio, el proyecto de la Cámara de Representantes pone el énfasis únicamente en el endurecimiento de la seguridad.