El ex comandante Ollanta Humala liderará la “oposición democrática” al gobierno de Alan García, convencido de que en las elecciones regionales del próximo noviembre su movimiento nacionalista se ratificará como primera fuerza en Perú.
Tras negar una ruptura de la alianza entre su Partido Nacionalista y Unión por el Perú (UPP), formación con la que se presentó a las recientes elecciones, anunció ayer que defenderá los intereses nacionales y fiscalizará al gobierno de García “para que cumpla lo que ha prometido”.
“Vamos a hacer la oposición democrática y las circunstancias políticas determinarán el terreno, si es en el Congreso o en las calles”, matizó en una cita con la prensa extranjera en Lima.
Humala resaltó que Perú “está dividido históricamente” y que “hay una fractura social”, al detallar que sus votantes “no se taparon la nariz” ni votaron con miedo, en contraste con los que apoyaron a su rival socialdemócrata, quien, a su juicio, ganó con “votos prestados y probablemente alquilados”.
Aseguró que el voto nacionalista fue “duro, heroico y sólido” y adelantó que se consolidará en los comicios regionales y municipales de noviembre próximo.
“Somos la primera mayoría política”, destacó en referencia a los 45 de los 120 escaños del Congreso logrados en las legislativas de abril pasado y a los seis millones de peruanos que votaron por él en las presidenciales del domingo.
Por eso, se sintió “ganador” y explicó que su proyecto, nacido sólo hace unos meses, “se ha enfrentado a grandes poderes”.