Tuvo una vida marcada por el alcoholismo, pero gracias a la música el pasado es sólo eso, un recuerdo
Zabú camina por las calles adoquinadas de Bluefields como un caribeño más, la gente lo saluda con admiración, pero él, muy humilde, ignora la admiración y los abraza como un buen amigo. Esa humildad, sumándola al talento que tiene por la música, lo ha convertido en un personaje popular de esa ciudad caribeña.
Su nombre real es Luis Hodgson, pero en el escenario lo presentan como “Zabú”. Ante ese anuncio, la multitud grita y lo aclama como a un ícono de la música blufileña.
“Después de cada canción yo bajo al escenario y veo a la gente a los ojos y puedo sentir la vibra y saber si les gusta lo que yo hago. Y si no les gusta, pues los conquisto”, comenta Zabú, mientras en la Radio Costeñísima de Bluefields se escucha uno de sus temas y la gente afuera de la radio la va tarareando mientras camina de un lado a otro en esa cálida ciudad.
SIEMPRE EN LA MÚSICA
Zabú cuenta que ese nombre lo heredó de su papá, sólo que él lo escribía con “S” y que para hacer la diferencia optó por escribir el suyo con “Z”. “No sé lo que significa pero puede ser porque mi papá se llama Samuel Bush y eso puede ser una abreviatura”, explica.
Nació hace 44 años en Puerto Cabezas, donde el alcoholismo de su madre adoptiva marcó su vida tanto económicamente como emocional. Sin embargo, su amor por la música lo llevó en 1984 a integrarse al grupo musical Kawibe, donde fue vocalista por seis años.
Luego, en 1990, trabajó como Dj en La Mansión del Reggae, lo que le dio ánimo para dar sus primeros pasos y salir adelante como Dj en discotecas estadounidenses. “Ahora soy solista, me dedico a componer y cantar mis canciones”, afirma Zabú, quien ha dado conciertos en Canadá, California y la Costa Caribe nicaragüense.
GRABACIONES ARTESANALES
Los discos de Zabú no se venden en el mercado, porque graba con pistas que él mismo realiza en su computadora. Toma algunos segundos de una canción, y los reproduce dándoles más tiempo. Después que obtiene la base hace la letra y realiza la mezcla, lo que da como resultado un éxito en las radios costeñas.
“Mis canciones son una mezcla de reggae y ritmos propios de la Costa, llevan mensajes de mi pueblo, de su cultura, de doble sentido. Otto de la Rocha y Carlos Mejía hacen canciones donde abordan temas de todo el país. Yo sólo me centro en el Caribe, en la comida y sobre todo en la mujer costeña”, dice.
“Una vez hice una comparación de cómo la mujer del Pacífico se está desarrollando en el baile al igual que la mujer costeña. Pero las costeñas no lo quieren demostrar porque ya lo saben, entonces las del Pacífico sí lo demuestran y se la van a ganar a las costeñas”, afirma Zabú en tono picaresco.