No hubo cambios de último hora: el candidato presidencial por el Frente Sandinista, Daniel Ortega Saavedra, prefirió hablar sobre la naturaleza, con sectores ambientales, que enfrentar a sus contrincantes políticos en el debate electoral que organizaron Canal 2 y CNN en Español.
Aunque ya lo había anunciado un día antes, Ortega cumplió su palabra de no asistir al citado debate, y a cambio eligió asistir a un foro sobre medio ambiente organizado por el organismo de Jóvenes Ambientalistas y otras instituciones de ese sector no gubernamental.
Durante el foro, Ortega mantuvo el mismo ritmo y tono de sus discursos: llamó a una reconciliación con la naturaleza y ofreció a los sectores ambientales amplio respaldo en sus proyectos de conservar el medio ambiente.
LAS TILAPIAS
El candidato a Vicepresidente por la alianza del FSLN, Jaime Morales Carazo, prometió que de ganar impulsaría varias leyes de protección a los recursos naturales, incluida la revisión de los contratos de concesión a proyectos como la producción de tilapias en el lago Cocibolca, y otros.
Mientras a esa misma hora (ocho de la noche) los otros cuatro candidatos a Presidente exponían sus ideas sobre sus posibles gobiernos, Ortega anunciaba que de ganar las elecciones, impulsaría reformas estructurales dentro del gobierno, como la de restar facultades a los ministerios y entes estatales, y desaparecer a instancias como el Consejo Nacional de Planificación Económica Social, para darle poder de decisión e incidencia a los organismos civiles en defensa del medio ambiente.
Ortega, incluso, llegó a anunciar que, de ganar, “entregaría el poder” a estas instituciones civiles y organizaría en todas las comunidades del país “Asambleas de Poder Ciudadano”.
Éstas, según Ortega, tendrían poder en sus municipios y subordinarán a los alcaldes y otros delegados del Estado.
“Que sean las Asambleas de Poder Ciudadano las que tomen las decisiones y los alcaldes y funcionarios los que ejecuten esas decisiones”, dijo Ortega, quien también prometió que enfrentaría las políticas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y no se dejaría “dominar” por esta institución.