A cinco meses de las elecciones nacionales los pobladores de las comarcas San Agustín y Santa Marta, del municipio de Acoyapa, no muestran mayor interés por estos comicios debido a que han perdido la credibilidad en los políticos.
Una de las razones principales de esta apatía se debe a la falta de cumplimiento de sus promesas cuando llegan al poder, y la mejor muestra de ello son las pésimas condiciones en que se encuentran los caminos de penetración a las zonas productivas.
El municipio de Acoyapa cuenta con diez comarcas y 21 mil habitantes. La mayoría de caminos rurales están totalmente desbaratados, pese a las promesas que han realizado los diferentes gobernantes tanto nacionales como locales.
MÁS DE 20 AÑOS DE ESPERA
Idalia Castillo, de 55 años, y pobladora de la comunidad El Hatillo, es una de las que muestra desinterés en las próximas elecciones.
Dice que posiblemente no votará porque no cree en los programas que presentan los candidatos a presidentes ni a diputados, porque sólo se interesan por la gente cuando quieren llegar al poder.
Y es que a Castillo se le hace difícil creer en las promesas de los políticos, cuando no han reparado el camino rural más antiguo de Acoyapa: La Palma-Las Plazuelas, una importante vía productiva de leche.
Este tramo de 36 kilómetros no ha sido reparado en los últimos 20 años, situación que aprovechan los políticos para incluirlo como parte de sus promesas, ya que es una de las principales demandas de los pobladores.
Castillo dice que la única vez que llegó el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) fue durante el gobierno de la ex presidenta Violeta Barrios de Chamorro, pero en vez de repararla la dejaron en peores condiciones, ya que según ella, sólo llegaron a excavar la vía y cuando llueve el camino se vuelve intransitable.
“Estoy afligida porque cuando llueva fuerte mis hijos no van a poder ir a clases… Uno de ellos va hasta Juigalpa a recibir clases… si alguien de nosotros se enferma no podemos llevarlo de emergencia al hospital, porque el camino queda intransitable cuando llueve, eso pasa todos los años…”, se quejó Castillo.
CANSADOS DE DAR EL VOTO
Por su parte Carlos Javier Duarte, de la comunidad Las Plazuelas, y quien tiene cinco años de ser ayudante del único bus que viaja a Juigalpa, dijo sentirse decepcionado con los gobiernos porque nunca hacen nada cuando están en el cargo. “Es difícil creer, la gente está cansada de dar el voto y nunca reparan (el tramo), que es una de las principales demandas que nosotros tenemos”.
En tanto el alcalde señaló que de esa vía que atraviesa las comunidades La Palma-El Hatillo-Pikín Guerrero-San José y Las Plazuelas, salen aproximadamente mil galones de leche diarios y 500 libras de queso.
No obstante, dijo que ante la falta de ayuda económica por parte del Gobierno Central, el año pasado junto a los habitantes del lugar conformaron una directiva y con ayuda de la municipalidad, que facilitó el combustible para el transporte, comenzaron a tapar los baches con tierra.
Según Duarte, para su total reparación se requieren 700 mil dólares.
MTI PROMETIÓ PERO NO CUMPLIÓ
Añadió que la delegación departamental del MTI le prometió maquinarias y ellos pondrían el combustible y la comida de los trabajadores, pero siguen esperando hasta el momento.
Buscamos en varias ocasiones al delegado departamental de la Empresa Manuel Escobar Pereira (EMEP) adscrita al MTI, Rodolfo Zapata, pero se nos hizo difícil poder obtener su versión. “Le pasamos un estudio del proyecto en el mes de marzo al ingeniero Ramón Kontorovski, presidente ejecutivo del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), ahora se nos anda escondiendo”, dijo Duarte Sevilla.
Por su parte el delegado del IDR en Chontales, Federico Tablada, manifestó que la reparación del camino rural La Palma-Las Plazuelas le corresponde al Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) y no a ellos.
OTROS CAMINOS DESBARATADOS Y EN EL OLVIDO
Tablada dijo que esa institución está apoyando la reparación de 23 kilómetros de caminos entre La Enramada-La Horqueta, de la comarca Santa Marta.
Ahí en ese trayecto, la Alcaldía con ayuda de los productores y el IDR, reparan sólo los puntos críticos por falta de presupuesto.
El alcalde acoyapino manifestó que la municipalidad tuvo que contratar un tractor privado para reparar esa vía, de donde salen diariamente mil 200 galones de leche y 600 libras de queso.
El pequeño productor y representante de los 114 beneficiados de los pobladores de ese lugar, Lucas Lazo Ordóñez, de 47 años, exhortó a los productores de la zona a que colaboren con recursos económicos para la reparación total de los 23 kilómetros.
Esta vía de acceso conduce al archipiélago de El Nancital, un lugar turístico ubicado en el Lago Cocibolca, de donde salen las “paneras” a comercializar el pescado hacia la ciudad de Acoyapa, además de camiones cargados de leche y una pequeña parte de frijol y maíz que utilizan los habitantes para su autoconsumo.
“Nosotros vemos que el Gobierno sólo está politiqueando y no buscan cómo reparar el camino, ojalá que se preocupen más por reparar los caminos rurales”, señaló Lazo.