Noticias | Servicios | Suplementos | Especiales | Magazine | Nicas en el Exterior | Publicidad | Contáctenos
Nicaragua Elecciones 2006
Página principal | Noticias | Foro Presidencial | Conozca los partidos | Perfiles de los candidatos | Candidatos a diputados | Promesas vs. Realidad
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
En Clases
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Nuestra Gente
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Salvar este recurso natural necesita de un movimiento en el que se involucren diferentes instituciones nacionales. (LA PRENSA/A. Martínez)
Contaminación del río Fonseca, un caso pendiente
Los habitantes de Boaco esperan que la contaminación de la principal fuente de agua potable de la ciudad sea puesta en la agenda de los candidatos a diputados
LOS PRIMEROS CONVENIOS

Los gobiernos municipales de Boaco y Santa Lucía, encabezados por sus alcaldes Vivian Orozco Zamora (sandinista) y Elba María Salinas (liberal), firmaron un convenio de colaboración intermunicipal, sobre el manejo y protección de la cuenca del río Fonseca, principal fuente de agua superficial para consumo humano, que abastece a la población del casco urbano de la ciudad de Boaco.

Los principales problemas ambientales en ambos municipios son: la deforestación, contaminación de aguas superficiales, disminución del caudal del río Fonseca, extinción de la biodiversidad y la poca conciencia ambiental de la población en el manejo adecuado de los desechos sólidos.

El convenio tiene como objetivo impulsar la elaboración e implementación de proyectos para desarrollar un manejo integral de la cuenca del Fonseca, en estrecha colaboración con la población beneficiada.

Ambos municipios se comprometen a destinar un porcentaje del presupuesto municipal para la ejecución de proyectos de protección del río e impulsar la vigilancia en la parte de la cuenca.

Boaco por su parte se compromete a elaborar, gestionar y ejecutar proyectos de reforestación, conservación de suelo, educación ambiental, alcantarillado sanitario con su sistema de tratamiento de las aguas residuales y sobre el manejo sostenible de la cuenca del río Fonseca.

Salvar el agonizante río Fonseca, la principal fuente de abastecimiento de agua potable de Boaco, es la demanda que los boaqueños plantean como desafío para los futuros diputados departamentales, Gobierno Central, ambientalistas y agencias internacionales.

Con mucho gusto los jóvenes boaqueños iban diario a bañarse al río Fonseca e invitaban a sus amigos de Managua a pasar unos días de vacaciones, los que venían desesperados por disfrutar de sus aguas frescas. Esto empezó a perderse a mediados de los años cincuenta, cuando se instalaron en la ciudad los primeros inodoros y desde entonces empezaron a verter las aguas negras en el río, dando inicio a la gran contaminación, rememora el escritor e historiador Armando Incer Barquero.

Además de la contaminación, la gente que vive a la orilla del río sufre con las crecidas de este corriente, ya que sus aguas inundan las viviendas y provocan desastres. “En mis tiempos de alcalde (1990-1996) procuramos sacarlos de ahí y darles un patio en otro lugar, pero lo que hacían era vender el patio y volver al mismo sitio, era una conducta incorregible”, sostiene el también ex alcalde Incer Barquero.

UNA EMPRESA DEMASIADO GRANDE

Ningún alcalde ha prometido sanear el río, porque es una empresa demasiado grande para que la pueda realizar con los modestos ingresos, sin embargo, cada alcalde ha ido haciendo algo, poco a poco, para lograr quién sabe en cuántos años más realizar el proyecto de purificar el agua y salvar este recurso natural.

“Hace como diez años me tocó dar inicio al estudio del alcantarillado sanitario que consistía en poner una gran alcantarilla desde el barrio La Quebrada hasta el barrio La Bombilla para captar todas las aguas negras que llegan al río y pasar a unas lagunas de oxidación, pero sólo se hizo el estudio porque es un proyecto millonario y hacía falta el financiamiento”, apuntó el doctor Incer Barquero.

A nivel local, económicamente es imposible resolver este problema, pero se puede recurrir a la instancia del Gobierno Central, instó el ex edil.

La red de alcantarillado sanitario de la ciudad es bastante obsoleta, la tubería se rompe con facilidad por falta de mantenimiento de parte de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), instancia encargada del cobro de este servicio, no obstante, el dinero que se recauda mensualmente entre los abonados no es devuelto a los ciudadanos en mejoras del sistema.

SALVEMOS EL FONSECA

La creación de un movimiento conservacionista denominado Salvemos el Río Fonseca, donde se involucren todos los actores con responsabilidad ambiental en el área de influencia, organismos no gubernamentales, instituciones de gobierno, alcaldías municipales, productores y sociedad civil, con el fin de gestionar recursos para la descontaminación de este importante cuerpo de agua superficial, es la propuesta del delegado territorial del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), ingeniero Luis Manuel Medina.

El Fonseca está contaminado en todo su recorrido, desde su nacimiento en el municipio de Santa Lucía hasta su unión con el río Malacatoya, en el municipio de Teustepe, producto de las inadecuadas prácticas de cultivos, mal manejo de agroquímicos, quemas agropecuarias, ganadería extensiva y el vertido de las aguas negras de Boaco y Santa Lucía, así como el aumento de las áreas de caficultura artesanal en los afluentes del río.

Desde las pozas la Sirena y Mama Rosa se puede observar el creciente aumento de viviendas a las orillas del río, llegando a ser numerosas desde el lugar conocido como el Paso de Santa Lucía hasta el estadio de beisbol, donde los pobladores tiran la basura al cauce del río.

CONTAMINACIÓN EN CADENA

El historiador Moisés Sotelo Castillo sostiene que el bien común está sobre el bien personal, al referirse al problema de la contaminación del Fonseca, lo que debe ser atendido por los futuros diputados.

La mayor carga contaminante la recibe al llegar a Boaco, porque las aguas servidas y heces fecales van a parar directamente al río, así como la red de drenaje de las aguas negras de la ciudad que desembocan en La Chingastosa sin ningún tratamiento.

Para el escritor boaqueño, el problema más serio es que el Fonseca está contaminando el Gran Lago de Nicaragua, por ser uno de sus afluentes. Éste es un problema nacional que debe tomarse en cuenta por la gravedad de la contaminación, tema que ha sido una de las promesas de campañas de todos candidatos a diputados.

“Dentro de poco el agua va a ser más cara que la gasolina, lo cual debe ser una campanada de alerta para que se solucione el problema del tratamiento de las aguas servidas de Boaco”, sostuvo el intelectual.

SOLUCIONES A MEDIANO PLAZO

Sotelo Castillo sugiere soluciones radicales a mediano y largo plazo respecto al cuido y conservación de la principal fuente de abastecimiento de agua potable de los más de 25 mil habitantes del casco urbano de Boaco, ubicada en la parte noroeste de la llamada Ciudad de dos Pisos.

Desde aquí se bombean, según datos de la Empresa de Acueductos y Alcantarillado (Enacal), alrededor de 835 galones por minuto, sin embargo, la demanda de agua para las casi 4 mil conexiones domiciliares es de mil 200 galones por minuto.

Se sugiere vigilancia estricta de la cabecera del río, para evitar la contaminación desde su nacimiento, arborización en toda la cuenca, prohibir la quema de potreros a dos kilómetros de la cuenca, y prohibir de manera absoluta el corte de árboles en la cuenca.

Además de desalojar a los habitantes que viven a la orilla del río y reubicarlos, tratar las aguas servidas de la ciudad, prohibir el lavado de ropa, bañarse en el río y lavar vehículos, antes de la captación de agua que abastece a la población, así como vigilancia armada en la vega del río, son parte de las recomendaciones hechas por el investigador boaqueño.

FALTA MANO DURA

De igual manera, el delegado del Marena, ingeniero Luis Manuel Medina, en un escrito reciente recomienda promover e implementar la educación ambiental como medio de sensibilizar a la población urbana y rural en el manejo de los desechos sólidos (basura), la gestión de inversión pública y privada para desarrollar el ecoturismo, impulsar y exigir la aplicación de las leyes administrativas a nivel local.

El doctor Sotelo Castillo, al igual que el delegado de Marena, coinciden en afirmar que hace falta la estricta ejecución de las ordenanzas municipales y la aplicación de las leyes que tienen que ver con el recurso agua, como la Ley General del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales que señala: “Toda persona tiene derecho a utilizar las aguas para satisfacer sus necesidades básicas, siempre que con ello no cause perjuicio a terceros mediante la realización de actividades que deterioren, contaminen, alteren o imposibiliten el aprovechamiento a terceros”.

Ante esta situación, el Concejo, año con año, en la época crítica del verano, emite una ordenanza municipal que prohíbe realizar en el río el lavado de ropa, baño de personas y animales, lavado de vehículos y pichingas, defecar al aire libre, tala de árboles, construcción de represas y el uso de las aguas del río para riego.

UN PROBLEMA DE TODOS

“La contaminación del Fonseca es un problema serio que no compete únicamente a la Alcaldía y a Enacal. Es un trabajo que tenemos que coordinar todas y cada una de las instituciones, que tenemos ‘vela en este entierro’; Alcaldía, Enacal, Marena, Magfor, Minsa, Policía y otras”, puntualizó el director del Sistema Local Integral en Salud (Silais), doctor Armando Incer Toledo.

El funcionario de salud aseguró que “las viviendas que existen a la orilla del río no cumplen los requisitos sanitarios mínimos y contaminan el agua que posteriormente ingiere la población, sumado al lavado de pichingas y vehículos, lo que hace que el agua llegue de mala calidad y contaminada a la planta de tratamiento de Enacal, repercutiendo en la salud de la población, con un sinnúmero de enfermedades como parasitosis, diarreas, enteritis, lesiones dérmicas y enfermedades renales.

Lo fundamental para mitigar el problema de la contaminación es la aplicación de las leyes que prohíben la quema y tala de árboles a la orilla del río. Al igual, que pagar un vigilante de forma permanente con el apoyo de todas las instituciones para evitar que la gente siga botando basura. “Las leyes están ahí, lo único que hace falta es hacerlas cumplir”, planteó como un reto para los diputados y nuevos funcionarios el director del Silais.





[an error occurred while processing this directive]