La séptima negociación que permitirá fijar el nuevo salario mínimo para los trabajadores del país aún no tiene fecha, a pesar de que el sueldo mínimo fue reajustado por última vez hace trece meses.
Ayer los sindicatos afiliados en el Frente Nacional de Trabajadores (FNT), afín al Gobierno y el Congreso Permanente de Trabajadores (CPT), opositor al Ejecutivo, cabildearon ante la Comisión de Asuntos Laborales y Gremiales de la Asamblea Nacional para obtener el apoyo de los diputados a su demanda.
El Gobierno y la empresa privada se mantienen en su propuesta de un 10 y 10.4 por ciento de incremento, respectivamente.
Pero los sindicatos descritos exigen un aumento salarial el 25 por ciento o amenazan con protestas, que de hecho iniciarán a partir del próximo viernes.
El presidente de la Comisión de Asuntos Laborales, el diputado de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), el conservador, Alejandro Bolaños, apoyó la demanda de los sindicatos.
Bolaños reconoció las “debilidades” de los gobiernos anteriores que de acuerdo al legislador se caracterizaron por aprobar el salario mínimo excluyendo a los sindicatos, lo que a su juicio no debería repetirse.
El parlamentario se declaró comprometido con la lucha salarial e invitó a los sindicatos a cambiar esa “triste realidad”.
Los sindicatos calculan el costo “real” de la Canasta Básica en unos 4,500 córdobas y no en los 3,500 córdobas.
Este último monto lo estima el Poder Ejecutivo con la inclusión del alquiler de vivienda.