Erick Cabezas, abogado acusador por parte de la familia Doris Ivania Jiménez Alvarado, asesinada el 21 de noviembre pasado en San Juan del Sur, Rivas, dijo que “hoy más que nunca estoy satisfecho con la justicia, me he vuelto un férreo defensor porque creo que se están dando aportes, que se está avanzando en ese sentido, la juez fue muy firme, no dudo que hayan habido presiones, sin embargo, ella se mantuvo al margen de éstas”.
Cabezas espera que la sentencia de la Juez de lo Penal de Juicios de Rivas, Iveth Toruño Blanco, que condenó a Erick Stanley Volz (estadounidense) y Julio Martín Chamorro (nicaragüense) a 30 años de cárcel por el asesinato en perjuicio de Jiménez Alvarado sea confirmada en el Tribunal de Apelaciones Circunscripción Sur (radicado en Granada), pues considera que sí se hizo justicia a Doris Ivania.
“La juez confrontó las pruebas una por una. Volz se encargó de decir mentiras al tratar de justificar los rasguños, pues dice que se los hizo el ataúd cuando es falso, la médico forense dice que la lesión se da por una lesión patrón que no puede ser más que las producidas por uñas y se descartaron a los testigos de Volz porque tenían claros intereses de que lograra la libertad (por los negocios)”, sostuvo Cabezas.
“Había suficiente evidencia para condenarlos; en cuanto a que no encontraron semen en el cuerpo de Doris Ivania, el médico forense fue claro en decir que cuando llevaron el cuerpo ya había sido preparado, por lo tanto esa información se borró, pero hay pruebas científicas como las que hizo otra forense que dice que sí hubo violación”, dijo Cabezas.
Para Cabezas, la declaración de Nelson López Dangla fue crucial, aunque en el proceso trataron de descalificarlo. “El tomar (licor) no viene a descalificar a una persona si él estaba lúcido al momento que apreció los hechos, entonces esa versión es válida”, comentó el acusador de Volz.
“La campaña mediática (en Estados Unidos) viene a demostrar que hubo ofrecimiento del millón de dólares para la madre de Doris Ivania, que hubo el ofrecimiento de los 200 mil dólares para mi persona que como no los agarramos, ahora están haciendo uso de los medios y ha venido una romería de periodistas extranjeros a preguntar cosas del caso, pero ya vienen con una lista definida… eso es una prueba más de que Volz trató de ocultar la verdad, de comprar testigos y me pregunto por qué se preocupó en tratar de ocultar evidencia, comprar testigos y voluntades”, concluyó Cabezas.
SOBRE CHAMORRO
Por otra parte, Julio Martín Chamorro acaparó poca atención de quienes siguieron el proceso penal que por asesinato atroz se siguió en su contra y en contra de Volz.
Durante el proceso, la defensa de Chamorro insistió en que éste nunca tuvo participación en el asesinato de Doris Ivania, porque al momento en que sucedieron los hechos él se encontraba en el centro de salud de San Juan del Sur, con una ciudadana extranjera que le pidió le sirviera de traductor.
Durante el juicio, únicamente un testigo (el novio de la extranjera) aseguró haber estado con Chamorro el día del juicio. Sin embargo, sus contradicciones fueron notables y al final su amigo (Chamorro) fue encontrado culpable por el asesinato de Doris Ivania.
¿Pero cómo es que Chamorro entró en ese caso? El 21 de noviembre, según declaración del policía Pedro Narváez, Chamorro fue visto a eso de las 1:00 p.m., cerca del lugar del crimen.
SÓLO BASTÓ SOSPECHA
El oficial narró en juicio que notó “nervioso y sudado” a Chamorro y que además pudo observar que tenía algunas marcas en su brazo, semejantes a aruños que parecían recientes porque tenían sangre.
Tiempo después, este policía contó lo sucedido a sus superiores y atando cabos determinaron que Chamorro había participado en el hecho. El 24 de noviembre un dictamen médico confirmó que “las excoriaciones del antebrazo derecho en forma de semiluna se asemejaban a las realizadas por uñas, de tres a cuatro días de evolución”.