Existen fuertes indicios que indican que la Policía ya tiene en su poder al principal cabecilla de la estructura del cártel de Sinaloa en Nicaragua. Hasta ayer la Policía únicamente lo había identificado como Guillermo alias “El Cochi”, como diminutivo o abreviatura a su apodo original de “Cochino”.
Aparentemente, la información con que cuenta la Policía es que “El Cochi”, está entre uno de los cinco mexicanos arrestados por una patrulla de carretera el pasado viernes, en Tipitapa.
Fuentes extraoficiales de la Policía señalan que instituciones internacionales les han confirmado que uno de los cinco mexicanos es el llamado “El Cochi”, pero las autoridades nacionales aún verifican la identidad de éste para tener certeza que se trata del cabecilla de la estructura del cártel de Sinaloa en Nicaragua.
“El Cochi” está caracterizado como una persona agresiva, peligrosa y según las autoridades que dirigen la operación Fénix, siguen “tras sus pistas”, pero otras fuentes indican que están casi seguras que está entre los detenidos.
De ser así, la Policía habría asestado un duro golpe al narcotráfico internacional, en especial al cártel de Sinaloa, pues además entre los arrestados está Carlos Cisnado Pasos, quien según el jefe de Relaciones Públicas de la Policía, comisionado mayor Alonso Sevilla Midence, es considerado “un enlace importante del narcotráfico en Nicaragua”.
“Hay evidencias en contra de él, es una persona que apoya al narcotráfico en el Pacífico en el sector del mar”, reiteró Sevilla.
El vocero policial manifestó que la presión mantenida por la Policía, después que se conoció su supuesta relación con el cártel de Sinaloa, que lo circuló a nivel nacional, por los puestos fronterizos y aeropuertos, así como la persecución con detectives y tropas especiales, llevó a Cisnado a presentarse a la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ).
Sevilla confirmó que allanaron dos propiedades de éste ubicadas en Rivas y en Estelí.
Según las fuentes policiales Cisnado está casado con una cuñada del propietario de la finca La Ceiba, Uriel Morales, conocido como “Urielín”, donde la Policía localizó la pista clandestina.
Fue Cisnado según las investigaciones policiales quien realizó directamente la compra de la propiedad, en marzo pasado.
Pero la inteligencia desarrollada por la Policía Nacional le habría permitido además la captura de otro peligroso personaje, como es el sicario, quien aparentemente sería utilizado para materializar el asesinato de la Directora de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera.
Fuentes extraoficiales sostienen que Juvenal Mendoza, uno de los cinco mexicanos detenidos el viernes en el sector de Tipitapa, habría sido contratado para ejecutar el asesinato en contra de la jefa policial, versión que hasta ahora ninguna autoridad oficializa.
Estos tres arrestos cierran el círculo de los resultados positivos de la operación Fénix, pero hasta ahora ninguna de las autoridades superiores de la Policía lo oficializan, a excepción del caso de Cisnado.
INICIO DE LA ESTRUCTURA DE SINALOA
La instalación de la estructura del cártel de Sinaloa en Nicaragua se remonta a hace tres años, cuando Samuel Gutiérrez Lozano, alias “Sami”, se radicó en Estelí, al contraer matrimonio con una esteliana Lillian Arango.
A Sami, se le atribuye haber sido uno de los que iniciaron la estructura del cártel de Sinaloa en el país, para lo cual adquirió propiedades, creó empresas de papel o de maletín, para garantizar el avituallamiento del traslado de la droga por territorio nacional.
Con el descubrimiento de una pista clandestina de aterrizaje en la finca El Pipián, en Samaria, Villa El Carmen, donde fue enterrada una avioneta en pedazos, hecho ocurrido en 2005, la Policía comenzó a desenredar la madeja que llevó a descubrir otras pistas de aterrizaje en el país y sitios que servían de refugio a la red narco, entre los cuales destacó Estelí, lo que obligó a Sami a abandonar el país.
En julio del 2005, LA PRENSA conoció que en Estelí, en la casa de familiares de dos integrantes de la organización de narcotraficantes, existían documentos de propiedades adquiridas en otros sitios del país para la construcción aparente de pistas clandestinas. En ese momento la Policía afirmó que los narcotraficantes habían incursionado en sectores como la pesca, el transporte, sobre todo de carga internacional, para enmascarar sus acciones ilícitas como lícitas.
Posteriormente los narcos redefinieron las estructuras en el país, con el nombramiento de otro cabecilla, que después salió del escenario hasta ser reemplazado por “El Cochi”, según la inteligencia policial.