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Julio Martín Chamorro López durante una de las audiencias del juicio oral y público en Rivas. (LA PRENSA/M. GARCÍA)
Triángulo de versiones alrededor de un asesinato atroz
Mientras el estadounidense Erick Stanley Volz y el nicaragüense Julio Martín Chamorro López alegan no haber matado a Doris Ivania Jiménez Alvarado, Nelson López Dangla, acusado inicialmente en el mismo caso y luego beneficiado por la Fiscalía, incrimina a los dos primeros
Noelia Sánchez Ricarte
Corresponsal /Rivas
departamentos@laprensa.com.ni
Elementos claves en el crimen

El 21 de noviembre del 2006 nadie imaginó que una hermosa joven sanjuaneña de nombre Doris Ivania Jiménez Alvarado sería asesinada atrozmente en su propio negocio, ubicado a escasos pasos del mercado municipal de San Juan del Sur.

Los pobladores cercanos al lugar no pudieron contener su curiosidad y murmuraron que Doris Ivania se había ahorcado. Ese día la escena del crimen fue bastante visitada, antes de que la Policía realizara su investigación.

Horas después, la Policía concluyó que Doris Ivania había sido asesinada y que los presuntos autores eran Erick Stanley Volz, hasta entonces novio de la víctima; Julio Martín Chamorro, Nelson López Dangla y Armando Llanes.

Inicialmente, la Fiscalía decidió acusar a los cuatro sospechosos, tomando en cuenta que los exámenes forenses practicados en ellos supuestamente los vinculaban con el crimen.

Sin embargo, tras un proceso investigativo, López Dangla y Llanes salen de la acusación y finalmente Volz y Chamorro son acusados por el delito de asesinato atroz en perjuicio de Doris Ivania. Ambos fueron condenados a 30 años de prisión y ahora se espera que el Tribunal de Apelaciones Circunscripción Sur (en Granada), se pronuncie sobre la apelación interpuesta por los abogados de estos jóvenes.

Hay un par de elementos clave que ayudaron a la juez a tomar su decisión. En el caso de Volz fueron cruciales las marcas encontradas en su espalda, que según la juez nunca pudieron ser causadas por un ataúd; las contradicciones horarias que los testigos de este joven tuvieron, sin olvidar el testimonio de los trabajadores de la empresa Hertz Rent a Car, que dijeron que nunca miraron a Volz (el 21 de noviembre) y que la transacción del vehículo que éste rentó se hizo entre las 12:00 y 2:00 de la tarde y no a las 2:45 p.m, como dijo Volz.

La muerte de Doris Ivania fue descrita como violenta. Un informe preliminar practicado al cuerpo de la joven sugirió que había sido violada anal y vaginalmente; sin embargo, en el Instituto de Medicina Legal esto no pudo ser corroborado.

El cuerpo de Doris Ivania fue llevado al Instituto de Medicina Legal para practicársele una autopsia, un día después de haber muerto, cuando ya la habían preparado con formalina. Los resultados no aportaron mayores datos.

Funcionarios se bolean

Entrevistar a un reo en el Sistema Penitenciario de Granada es una misión bastante difícil, sobre todo si se trata del llamado caso Volz. Julio Martín Chamorro y Eric Stanley Volz fueron condenados a 30 años de prisión por el asesinato atroz de Doris Ivania Jiménez Alvarado, ocurrido el pasado 21 de noviembre.

De este caso nadie parece tener responsabilidad legal. Al llegar al Tribunal de Apelaciones de Granada, el abogado defensor de Chamorro, Geovany Ruiz, solicitó permiso para que se concediera una entrevista del reo, pero nunca nadie dio el sí.

La excusa fue que el expediente “no había sido radicado” en ese Tribunal y que no podían dar ese permiso. Entonces el abogado trató de conseguir la autorización de las autoridades del Sistema Penitenciario. Tampoco fue posible, ahí dijeron que únicamente el defensor y los familiares tenían acceso.

Finalmente la entrevista fue hecha a través del abogado defensor de Chamorro y lo que se comentó entre algunos funcionarios del lugar fue: “chiva con ese caso”. Entonces, la pregunta es ¿Ante quién se puede recurrir para solicitar un simple permiso para entrevistar a un reo?. Nadie quiere dar la cara.

Nelson López Dangla ha ganado popularidad en estos últimos meses. Es quien dice haber visto a Erick Stanley Volz en la tienda de Doris Ivania Jiménez Alvarado, minutos después que esa joven fue asesinada. También sostiene que miró a Volz a eso de las 10:00 a.m en San Juan del Sur y que éste le dijo que le pagaría 50 córdobas por cargar unas cosas de la tienda de la víctima.

López Dangla ha sido bastante criticado por medios estadounidenses y por la defensa y familiares de Volz al señalarlo como una persona anormal, incluso, drogadicta. Al conversar con Nelson López Bangla se debe estar muy pendiente de la plática, pues los movimientos de sus manos son tantos que a veces tienden a confundir.

Cambia con facilidad la conversación, pero es fácil encausarlo de nuevo. “Me siento molesto porque a nadie le va a gustar que le digan cosas groseras, además que no es así, sí me echo mis traguitos pero no hasta caer, no me cuadra eso”, dice López Dangla.

Asegura hasta la saciedad que a eso de la 1:00 p.m. llegó a la tienda de Doris y que afuera se encontraba Volz. “Él me dio dos bolsas negras que no eran pesadas, me dijo que las subiera al carro y luego me pagó 50 córdobas que después gasté en unas cervecitas”, asegura.

López Dangla dice que ese día observó que en el carro de Volz había otra persona que no pudo identificar. Eso es lo que probablemente refiere la Fiscalía en su acusación al decir que en la muerte de Doris Ivania participaron Volz, Chamorro y otro desconocido que nunca pudo ser identificado.

En un primer momento, López Dangla y otras tres personas más fueron acusados por el asesinato atroz de Doris Ivania. A López Dangla se le vinculó al crimen por las excoriaciones que en diferentes partes de su cuerpo fueron encontradas cuando se le practicaron algunos exámenes médicos.

Sobre esas marcas, López Dangla asegura que se las hizo surfeando, “es normal en este tipo de actividad”, asegura. Hay quienes han dicho a este muchacho que su vida corre peligro, a lo cual responde: “si algo me pasa, corre por cuenta de esa familia (la de Erick Volz)”.

CHAMORRO CONDENADO A 30 AÑOS

Julio Martín Chamorro López, guarda prisión en el Sistema Penitenciario de Granada, luego de ser condenado a 30 años de prisión por el asesinato de Doris Ivania, sentencia interpuesta por la juez de Rivas, Ivett Toruño Blanco.

“Pienso que 30 años de prisión son injustos, no se hizo justicia para mí, no he participado en nada… en ningún momento he participado en ese acto en que me están involucrando porque a esa hora no estaba ahí, estaba en mi trabajo… quiero que se haga justicia para mí, porque soy inocente aquí y delante de los ojos de Dios”, asegura Chamorro.

Dice sentirse muy presionado y con miedo. “Aquí estoy con miedo de que me chuceen (apuñalen) o que me puedan matar porque estoy con muchas personas que son asesinos, violadores y por cualquier cosa te pueden apuñalear, pegarte fuego en el camarote cuando estás dormido y otras cosas... me considero inocente, nunca participé en ese crimen, jamás”, asegura.

¿Y EL ACTA DE CAREO?

Una de las declaraciones que más convenció a la juez Toruño para dar su veredicto de culpabilidad en contra de Chamorro López fue la declaración de un investigador policial que dijo que en un careo efectuado entre Chamorro, López y Volz, el primero confesó que el plan de asesinar a Doris Ivania había sido fraguado por Erick.

En efecto, existe un acta de careo entre estas tres personas, en donde supuestamente Chamorro dijo a la Policía que Volz le había ofrecido 5 mil dólares para que acabaran con la vida de Doris Ivania; en este documento se lee la firma de Chamorro.

Sin embargo, desde donde se encuentra recluido, Chamorro en declaraciones a LA PRENSA asegura que esto es falso. “No es cierto, no he dicho nada, no he firmado ninguna acta, al muchacho (Volz) no lo conozco, solo nos mirábamos en la playa para surfear, nos decíamos: hola. O a veces él me decía: ¿buena ola verdad Julio? Pero nunca fuimos amigos, ni hubo algún acuerdo entre nosotros, es mentira”, dijo.

Otra declaración importante fue la del policía Pedro Narváez, quien dijo haber visto a Chamorro cerca del lugar del crimen “nervioso” y con lesiones en su brazo que parecían acabadas de hacer.

Ante esto, Chamorro dice: “Narváez me tiene tema desde que trabajó en la Policía de San Juan del Sur”, agregando que “lo que dice es mentira, nunca lo miré ese día (al policía)”.

Chamorro cumplió el pasado 2 de abril, 30 años de edad. Los celebró en la cárcel en compañía de su familia que también cree que es inocente.

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