Por primera vez la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) fue partícipe de los temas de la integración centroamericana, con el seminario realizado esta semana denominado El ABC de la integración centroamericana, en el que participaron miembros de la Corte Suprema de Justicia, el Parlacen y autoridades regionales.
El gobernador de la región, Reynaldo Francis, dijo que desde la firma de los acuerdos de Esquipulas, hace 20 años, se ha venido trabajando el tema de la integración centroamericana y en la región muy poco se ha divulgado la labor que vienen realizando los diferentes órganos.
“Los pueblos nativos indígenas nunca fuimos incorporados e integrados realmente al Estado de Nicaragua, por eso no había mucho sentido hablar de integración centroamericana, pero ahora con el proceso de autonomía se está iniciando verdaderamente la incorporación e integración de la Costa Caribe al Estado de Nicaragua”, expuso.
Francisco Campbell, vicepresidente por Nicaragua del Parlamento Centroamericano, dijo a LA PRENSA que lo que se está tratando de hacer es avanzar en la construcción de esa democracia multiétnica y pluricultural, para construir la verdadera unidad nacional y centroamericana, respetando la rica diversidad de los pueblos indígenas.
“Nuestra visita a la región es para que la población de la Costa Caribe se apropie de este importante y estratégico proceso, y que conozca también del funcionamiento de los órganos principales de la integración, como son el Parlamento Centroamericano y la Corte Centroamericana de Justicia”, agregó Campbell.
“La participación democrática y la presencia efectiva de los pueblos contribuyen al fortalecimiento de nuestros procesos políticos y, en la medida en que se fortalezcan estos procesos, los pueblos que están unidos podrán tener voz y voto en las decisiones fundamentales que se toman en materia de desarrollo social”, añadió.
El gobernador Francis dijo que con esta unidad se podría solucionar el gran problema fronterizo entre Honduras y Nicaragua y otros países centroamericanos, ya que podrían ser resueltos con relativa facilidad, sin tener que acudir a la Corte Internacional de La Haya, porque esta integración “no es perder soberanía sino ampliar soberanía”.
Campbell señaló que si estos países siguen actuando como parcelas separadas, no van a poder superar los diferentes problemas que atacan a la región; pero si unen fuerzas se convertirían en un bloque de 33 millones de habitantes para combatir las dificultades.