Otro barrio sufre por "guerra" de pandillas
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 | Vecinos ya no duermen esperando los ataques |
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Éste el Barrio San Francisco, en Tipitapa, que tiene cuatro días de vivir en zozobra y terror por los ataques de pandilleros. |
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Juan Rodríguez juan.rodriguez@laprensa.com.ni
Vecinos del Barrio San Francisco, ubicado al este de la ciudad de Tipitapa, denunciaron que tienen cuatro días de no juntar los ojos en las noches, pues hay nerviosismo y temor en los niños, adultos y mujeres, porque los transgresores juveniles o pandillas, llegan a atacar las viviendas con piedras y morteros, y amenazan con matar a las personas.
El capitán Ezequiel Ellis, jefe de Investigaciones Criminales de la Policía de Tipitapa, informó que “hay problemas serios en varios barrios de este municipio”, y que se han incrementado las acciones vandálicas de los grupos juveniles.
“Lo más grave es que algunos integrantes son menores de 13 años”, aseguró.
MÚLTIPLES LIMITACIONES
Ellis se lamentó de que el Distrito Ocho de la Policía tenga limitaciones de medios de transporte y personal.
“Los fines de semana es cuando más la población nos solicita. Muchas veces no podemos acudir de inmediato, pero es que no tenemos las patrullas suficientes, hay pocas fuerzas para acudir a todos los llamados de la población”, explicó.
Juan Reyes Mendoza, que se identificó como coordinador de este barrio que nació hace once meses, ha puesto tres denuncias en la Policía ante los ataques de los jóvenes transgresores que llegan de otros sectores de Tipitapa.
La noche del lunes, los antisociales derribaron la puerta de casa de la señora María Picado; dos casas más fueron atacadas a patadas y a pedradas.
MÁS VÍCTIMAS
Según los vecinos, cuatro meses atrás, la señora Amalia Picado fue lesionada de un morterazo. La mujer resultó herida cuando los pandilleros dispararon contra varias personas.
Ente las pandillas que llegan a atacar a este vecindario están “Los Cuervos”, “Los Roqueros”, y “Los Acerados”.
En el proyecto habitacional “San Francisco” viven unas cien familias, que ahora quieren abandonar el barrio por “terror a las pandillas juveniles”, porque el lugar no tiene alumbrado público y por las noches es peligroso, explicó Reyes. 
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