La caña de azúcar
Lic. Francisco J. Baltodano C.
La caña de azúcar es una planta gramínea tropical de la misma familia (Andropogoneae) que la del sorgo, del pasto Johnson y del maíz y se cultiva estacionalmente, igual que todas las gramíneas económicamente aprovechables, por lo que se considera como la explotación racional de un recurso renovable. Su cultivo se remonta alrededor del año 400 AC y está extendido por todas las zonas tropicales del mundo.
Como toda planta, la caña de azúcar aprovecha su función fotosintética y el agua, para transformar gases de la atmósfera, tales como el dióxido de carbono, CO2 (considerado como un gas con efecto invernadero), el nitrógeno, N2 y el hidrógeno, H2, en oxígeno y en la materia orgánica que conforma la fibra principal de la estructura de la planta: celulosa. Del suelo se toman únicamente minerales y agua, los cuales se reponen por medio de prácticas agronómicamente diseñadas para este cultivo. En ningún momento se destruye materia orgánica proveniente del suelo. De esta manera el cultivo de la caña contribuye a crear grandes pulmones de áreas verdes renovables cada año.
En todos los países donde se cultiva la caña para su aprovechamiento agroindustrial, la mayor parte del residuo sólido del bagazo sirve como fuente de combustible para generar energía calórica y eléctrica para sus procesos. Aprovechando la tecnología moderna, el proceso se vuelve tan eficiente que permite producir cantidades excedentes de energía eléctrica, que con la tecnología adecuada, puede usarse como fuente alterna de suministro. La cogeneración de energía eléctrica se da en el estiaje, durante la cosecha, cuando las presas alcanzan sus mínimos de agua embalsada y se requiere abastecer al país de energía. Esta práctica ha sido adoptada en varias regiones, como la India, Indonesia, Isla de Mauricio, Hawai, Colombia, Brasil, Guatemala y Nicaragua.
Aún con la crisis mundial que afecta al país, Nicaragua es un país viable para el desarrollo agroindustrial y realiza inversiones frescas para la modernización de nuestra industria, incorporando los adelantos tecnológicos necesarios para la reducción de los impactos ambientales que tradicionalmente se generan.
Nuestros proyectos de ampliación y cogeneración están cumpliendo con todo lo requerido por las leyes y reglamentos en materia ambiental vigentes en el país, auspiciadas por el Marena, la Comisión del Medio Ambiente de la Asamblea Nacional, el Consejo Nacional de Desarrollo Sostenible y la Onudi; así mismo hemos incorporado en nuestra Política y Visión empresarial una estrategia de mitigación de los impactos de la industria y la protección del medio ambiente, en el marco de las leyes referidas.
Gerente General de Monte Rosa S. A. 
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