Rector del Incae confía en el Cafta
Gabriel Sánchez Campbell gabriel.sanchez@laprensa.com.ni
El libre comercio es una oportunidad gigantesca que puede ser aprovechada por los países centroamericanos si se trabaja en la atracción de inversiones, en la promoción de exportaciones, en la organización de un clima de negocios, preparando las empresas y las políticas de fomento para que se obtengan los beneficios deseados, expresó Roberto Artavia, Rector del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (Incae).
Artavia considera que el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos —Cafta por sus siglas en inglés— es una oportunidad para el desarrollo, pero ésta no resultará automáticamente, por lo que habrá que trabajar en las oportunidades que desde su perspectiva están en cuatro niveles.
Estos niveles son una buena negociación que brinda una plataforma de transición para los sectores sensibles, la puesta en marcha los mecanismos y sistemas para atraer inversiones, los mecanismo para diversificar las exportaciones, y, por último, tomar en cuenta que el Cafta representa una amenaza y una ventaja competitiva para las empresas.
“Yo no veo una dinámica fuerte en esa dirección por parte de las naciones centroamericanas, ya debiéramos estar trabajando en mejorar el mercadeo, mejorar la información, para tener un mejor desarrollo de estrategias sectoriales para que vengan empresas a invertir al país”, expresó.
Estimó que la amenaza para los productores pequeños es que una vez eliminadas las barreras para invertir, cualquiera podrá competir en igualdad de condiciones, cuando en relación con ellos llevan ventajas gigantescas en costes de capital, de logística y de costos de mano de obra.
“Tenemos que empezar a sonar los tambores, pero no sólo los de la negociación, no sólo los del clima de negocios, no sólo los de la política, sino también los tambores que hay que hacer en la pequeña y mediana empresa, no para subsistir, sino para sacar provecho de las oportunidades que el libre comercio representa”, sostuvo.
Estas apreciaciones las brindó tras la rendición de cuentas de la gestión del Incae, en 2002, hecha pública la noche del miércoles. 
|